Plácido Domingo, cuestionado

ENRIQUE STUYCK ROMÁMADRID

Ha sido portada en la prensa, y no es para menos, la acusación de nueve mujeres a Plácido Domingo por acoso sexual, una imputación que no ha sido desmentida por el tenor, si no más bien matizada. Le acusan de abusos cuando dirigía la Ópera de Washington y el intérprete se ha defendido argumentando que reconoce «que las reglas y valores de hoy son muy distintos de los que lo eran en el pasado». Una débil respuesta. Si tenemos en cuenta que lo más probable es que la culpabilidad haya prescrito, lo más elegante hubiera sido pedir perdón y no tratar de justificarse si los hechos son ciertos. Habrá que esperar las resoluciones judiciales si se produce alguna denuncia, y respetar siempre la presunción de inocencia. Mientras tanto, la imagen del tenor se devalúa considerablemente, hasta el punto de que la Orquesta de Filadelfia anuló una actuación y la Ópera de Los Ángeles iniciará una investigación. Es una lástima que ocurran estas cosas y que se puedan derrumbar algunos mitos, pero hay que apoyar siempre la dignidad de las mujeres y al movimiento #MeToo, que está descubriendo casos que de otra forma se hubieran quedado en el olvido.