¿Pistolas para gente de bien?

JAVIER LÓPEZ

Me gustaría saber quiénes son la gente de bien. A mi entender, la mayoría de ciudadanos y ciudadanas de este país. No alcanzo a ver más que gente buena, muy buena gente, vaya por donde vaya. Según algunos da exactamente igual. Aquí todos como Wyatt Earp: cartuchera, revólver y rapidez. Si nos entran en casa o nos roban el móvil, cuatro tiros y muestra de nuestro Colt al camarero que nos cobre de más. Eso sí, todo ha de hacerse con el beneplácito de una futura nueva ley aprobada por el Legislativo que defienda, como no puede ser de otra manera, a los armados de bien. Última iluminación de Abascal y compañía tras su necesaria propuesta de derogación de la Memoria Histórica, según ellos, una farsa total. Alguno incluso ha dicho que los nazis no tuvieron culpa alguna: «Obedecían órdenes». Además del aborto y la llegada de emigrantes, de poco más ha hablado esta gente. Ni de salarios ni de sanidad pública. De pensiones, sí, pero de su privatización. Algo también de educación, castigando lenguas autóctonas y manipulación en la enseñanza y, por supuesto, satanización de independentistas y nacionalistas. Según algunas encuestas, pueden llegar a los cincuenta diputados. Pues nada, nada, a votar con alegría todos.