Maduro y la Carta Democrática

GERMÁN GORRAIZ BILBAO

Estados Unidos quiere evitar a toda costa que Maduro siga como presidente hasta 2025, cuando acaba su legislatura. Dada la división y falta de liderazgo de la oposición, ha procedido a la aplicación de sanciones al petróleo para provocar el cese de pago. Así, tras una sistemática e intensa campaña desestabilizadora que incluye la drástica reducción de sus compras de crudo a Venezuela con el objetivo inequívoco de lograr la asfixia económica del Gobierno chavista, aunado con un desplome de la producción, la salvaje especulación para incrementar los precios, el desabastecimiento selectivo de artículos de primera necesidad y la amplificación en los medios de la creciente inseguridad ciudadana; el proceso de acoso y derribo de Maduro se ha completado con la petición al Ejército para que se erija en salvador de la patria siguiendo el plan diseñado por la CIA. La excusa legal es la invocación de la Carta Democrática Interamericana, que declara «que los pueblos de América Latina tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla», lo que permitirá a Estados Unidos intervenir en cualquier país del llamado 'patio trasero' cuando estime que son negados los derechos universales o cuando la independencia de la justicia o la prensa esté amenazada. Para ello contará con la inestimable ayuda logística de Colombia y Brasil, países convertidos en los portaaviones continentales norteamericanos para lograr que Venezuela vuelva a la senda de las democracias tuteladas por Estados Unidos.