Legislatura embarrada

VALENTÍN ABELENDAGIRONA

Pedro Sánchez se apresuraba a elogiar las figuras de Batet y Manuel Cruz, al frente del Congreso y del Senado respectivamente, como lo mejor que tiene el PSOE y como ejemplo de lealtad al Estado, respeto a las instituciones y una inquebrantable vocación de diálogo, pero ni siquiera en buena parte del Partido Socialista están convencidos de ello. El comienzo de la legislatura, en medio de una bronca y una algarabía impresentables, no fue ejemplar. La propia presidenta reconocía que, en medio del alboroto, ni siquiera han podido oír con nitidez las fórmulas utilizadas para prometer la Constitución. Pienso que esta clase de espectáculos solo contribuye a empeorar la imagen pública de las instituciones y hace pensar en una legislatura embarrada en la que será difícil recobrar el pulso de nuestra vida política.