Izquierdismo estéril

El partido supuestamente situado a la izquierda de la socialdemocracia española está convencido de que ésta va camino de ser la versión más estética, útil y civilizada que el sistema ha producido para hacer el trabajo sucio a la derecha de suerte que la democracia de mercado siga reluciendo. Aun suponiendo que no le falte parte de razón, se está equivocando de estrategia. No tanto por pretender la cohabitación en el Gobierno, como por declinar su apoyo aunque éste le deniegue aquella. Sobre todo porque su votante no va a entender el hecho de inducir, aunque sea indirectamente, a unas nuevas elecciones que castigarían a todos, pero especialmente a él. Pero más, si cabe, por perder la oportunidad, aunque sea a niveles de segundo orden, de hacer política en áreas de gobierno con más eficacia que desde la oposición. Ambas partes son suficientemente inteligentes como para que el acuerdo de calado consista en redimir al PSOE de sus pecados reformistas, a cambio de no ser absorbidos y contaminados por el reformismo. Sería una pena que pecaran de estéril izquierdismo por culpa de una cuestión de liderazgo personal. Pena que Errejón lo cayeran del cartel.

:: ANDRÉS CRESPO RICO SAN SEBASTIÁN