Historia en los hielos árticos

Félix Ares
FÉLIX ARES

Muchas veces la ciencia me sorprende por los métodos que emplea para averiguar las cosas. Los datos que obtiene son importantes, pero en ciertas ocasiones lo apasionante es saber cómo se llegan a descubrir. Uno de estos casos es la cantidad de datos que podemos obtener de la historia de Europa analizando los registros en los hielos de Groenlandia. Por ejemplo, en un reciente estudio dirigido por Joseph McConnel y publicado en PNAS, vieron que hubo una gran bonanza económica durante la 'Pax romana', o en el reinado de Carlomagno. También se ha manifestado el gran desastre que fue la Peste Negra. ¿Y cómo se ha hecho? Detectando la polución de plomo en los hielos árticos. Desde hace 2.500 años, la extracción de plata, que se utilizaba como moneda, producía ciertas cantidades de plomo que pulverizado era arrastrado hasta los hielos árticos, donde se acumulaba en capas anuales, lo que permite su datación. Si un año la economía iba muy bien, se extraía mucha plata y con ello aumentaba la polución en los hielos y viceversa. La cantidad de plomo en aquellos hielos es un buen indicador de la riqueza del momento.

En el año 968 se abrió en el norte de Alemania la mina de plata de Rammelsberg, lo que aumentó la polución de plomo en los hielos del Ártico. En ellos se refleja que hubo hambrunas y enfermedades que llevaron al cierre de la mina, con la disminución correspondiente de la polución. La peste negra, en torno al año 1348, produjo una disminución drástica de la población que, según algunas estimaciones, acabó con un tercio de los habitantes de Europa. En los hielos árticos, se notó, de forma inmediata, una disminución de la contaminación por plomo entre un 50% y un 60%.