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Gatos

La indignación viaja a lomos de la ira y va cruzando mesetas, montañas, valles, continentes... Pronto estará entre nosotros

Felipe Juaristi
FELIPE JUARISTI

Hay un gato en una casa de la vecindad que, todos los días a la misma hora, se sienta en el alfeizar de la ventana y, desde allí, observa con su levedad acostumbrada los avatares de la vida que va pasando lentamente delante de sus ojos. Es blanco de color y parece de porcelana, con esa inmovilidad que tienen los objetos que sirven de adorno, para que la vista se pierda y no encuentre lo que verdaderamente busca. Es un espectáculo ver al gato ver, mirar cómo mira, relajarse en su tranquilidad, en su espaciada serenidad. ¿Duermen o aparentan dormir? ¿En qué idioma sueñan los gatos? ¿Saben algo del dolor del mundo?

 

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