Frente a los falsos profetas

ANTONIO SÁNCHEZ ESCUDEROOIARTZUN

Si nos trasladamos, por un momento, a los albores de 1914 no tenemos ni idea de lo que nos depara el futuro. Una guerra mundial. Una guerra civil. Una segunda guerra mundial. Yo soy testigo de lo que viví referente a la Segunda Guerra Mundial. Recuerdo el impacto de las bombas atómicas lanzadas sobre Japón. Recuerdo también el día en que el periódico anunciaba: la guerra mundial ha terminado. Nuestra Guerra Civil no duró tres sino 39 años. Lo peor fueron los años 40. Ya hemos pasado aquel futuro. Nos encontramos ante otro futuro del que no tenemos ni idea. Que Dios nos salve de 'salvadores de la patria'. Solo confío en la juventud actual, la mejor de todos los tiempos y estoy seguro que ellos encontrarán la forma de parar el envenenamiento del único mundo donde vivimos, no dejarse camelar por falsos profetas y que usemos dos herramientas preciosas: el amor y la ética.