Fraude democrático

CARMEN BLANCO BILBAO

Según el Foro de Ermua, más de 200.000 vascos dejaron Euskadi amenazados por ETA «o asfixiados por falta de libertad» en estas tres décadas. Para hacerse una idea de lo que esa enorme cifra representa y sus implicaciones, basta decir que es superior a todos los votantes de Álava. Cada elección en el País Vasco, como el 28-A, sin tener en cuenta a estos miles y miles de vascos no nacionalistas que huyeron amenazados por ETA es en cierto modo un fraude democrático en el que se da por bueno un censo moldeado por los terroristas. Y de esto se benefician Bildu y el PNV, los de Otegi y unos expertos en recoger nueces. No lo olvidemos.