La final de todos

Las jugadoras de la Real serán hoy el símbolo del conjunto de la afición y de todas aquellas pioneras que pelearon por el balón bajo miradas de incomprensión, de recelo o incluso de reprobación

La Real disputa hoy en el estadio de Los Cármenes una final de Copa que trasciende el juego, el significado lúdico, de un partido de fútbol. Esta tarde saltarán al campo las jugadoras de Gonzalo Arconada, dispuestas a dar la campanada ante el potente Atlético de Madrid. Con ellas estarán también todas aquellas niñas que hace años, hace décadas, peleaban por el balón en los patios de los colegios y en las calles de los barrios, queriendo disfrutarlo como sus compañeros y que lo hacían, en no pocos casos, bajo miradas en su entorno de incomprensión, de recelo o de abierta reprobación. El intento de practicar el deporte más popular llegaba a cuestionar la femineidad de aquellas pioneras. Las que hoy sentirán seguramente un orgullo muy íntimo junto a todas esas otras mujeres que también arroparán hoy a las txuri-urdin en la ciudad andaluza: las jugadoras y las aficionadas del presente y del futuro que están asistiendo al despegue del fútbol femenino no solo como una pura expresión deportiva, sino como la conquista de un nuevo espacio en el que la igualdad se va abriendo camino. Gipuzkoa cuenta con 17.883 federadas en todos los deportes, de las cuales 1.674 lo son en el fútbol. Pero el todavía exiguo 14% que ello supone con respecto a las licencias de sus compañeros se va compensando en las edades más tempranas: ellas suman ya el 37% de los escolares que practican fútbol-8. Más allá de su frialdad numérica, las estadísticas escriben el relato de cómo las mujeres han ido ocupando su sitio en el deporte, sea amateur o profesional, y ganando metros de estadio, metros de calzada, en un terreno que durante demasiado tiempo pareció solo reservado a los hombres. Si la final de esta tarde en Granada comporta algo más que un partido, lo hace también por el poderoso influjo que es capaz de ejercer el fútbol en la conciencia colectiva. Pocos escenarios públicos son hoy más capaces de generar comunión social. La comunión que suscitarán las jugadoras de la Real con los centenares de seguidores desplazados a las gradas de Los Cármenes, con los que se reunirán en la 'fan zone' organizada en la donostiarra plaza de La Trinidad y los que seguirán el choque en la distancia por otras vías. Esta es la Copa de ellas para satisfacción y disfrute de todos.