En Euskadi 'director' se dice cuadrilla

Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

La Concha de Oro se fue a Brasil y 'Pacificado', esa historia de supervivencia en las favelas de Río de Janeiro, se convierte en gran ganadora con dos premios más, al mejor actor, el entrañable Bukassa Kabengele, el hombre que vivió con una intensa emoción el estreno en el Kursaal, y a la mejor fotografía. 'Pacificado' pasó discreta. Y el otro filme que sale victorioso es 'La trinchera infinita', colaboración entre vascos y andaluces dirigida nada menos que por tres realizadores. Parafraseando aquel anuncio de cafés podría decirse que «en Euskadi director se dice cuadrilla». 'La trinchera' es un caso único en la historia, pero todo es especial en la factoría de los guipuzcoanos Moriarti. Aitor Arregi, Jose Mari Goenaga y Jon Garaño celebran con éxito su primera historia en castellano, el relato de un 'topo' escondido durante décadas tras la Guerra Civil que se configura como uno de los filmes del año. Atención a los Goya, otra vez.

Historias de mujeres

Los protagonistas de 'La trinchera' se quedaron sin premio, pese a las quinielas, pero poco hay que objetar a los galardones a las estupendas Greta Fernández y Nina Hoss, además del mencionado Bukassa Kabengele. 'Proxima', de Alice Winocour, la interesante historia de conciliación familiar de una astronauta, recibe el Premio Especial del Jurado en una clausura con protagonismo de las mujeres cineastas. Concluye un año con una Sección Oficial discreta, mucho público en las salas y una dosis de 'glamour' que alcanzó su cumbre con la entrega del premio Donostia a Penélope Cruz por Bono en una noche redonda que figura ya en el 'top' de la historia del Festival. Cuando Rebordinos anunció que sería un año con sorpresas no pudimos imaginar ese climax.

Las últimas notas

Termina la 67 y este mirón repasa sus notas. ¿Momentos? La inteligencia cordial de Eva Green y Juliette Binoche, el gamberrismo de Michel Houellebecq en la alfombra y en la pantalla, la elegancia de Donald Sutherland, la rebeldía de los viejos Costa Gavras y Ken Loach, el caos feliz de 'Zeroville', la sobriedad 'giputxi' de los Arregi/Garaño/Goenaga, tan con los pies en el suelo pese al éxito, el glamour de los tomates del Remigio de Tudela en el Culinary Zinema, las cervezas sociales en la carpa del Basque Country y la catarsis del Kursaal tras el pase de la película de Amenábar... Aunque ese filme me entusiasma tanto como al jurado. A la vista del palmarés, poco.