España vaciada

DOMINGO MARTÍNEZ BURGOS

El pasado domingo 31 de marzo, Madrid recibió a unas 100.000 personas procedentes de zonas rurales de toda España. Se trataba de la España vacía o, lo que es lo mismo, de la España periférica marcada por la despoblación, la falta de infraestructuras y de servicios públicos básicos, que reclama igualdad y mayor atención. En Francia, desde hace tiempo, el mundo rural levanta la voz frente al mundo urbano. El fenómeno del desequilibrio territorial es europeo y uno de los que más atención debería acaparar por parte de políticos y sociólogos. En las zonas rurales faltan médicos y escuelas, la ausencia de inversiones fomenta la despoblación y la pérdida de trabajo en el sector primario, por no hablar de la deforestación. Y no solo eso, la voz de los ciudadanos de las zonas no rurales no se oye. Son las élites urbanas las que marcan la vida política nacional. Son las ciudades y sus necesidades las que ocupan la mayor atención en las agendas de los políticos y de los medios de comunicación.