Un ecosistema en construcción

Un ecosistema en construcción

La empresa familiar vasca contribuye a la generación de empleo y es un pilar indiscutible de la economía vasca

GAIZKA ZULAIKAJOSEMARI ALEMÁN AMUNDARAIN DIRECTOR DE AEFAME (ASOCIACIÓN DE EMPRESA FAMILIAR DE EUSKADI)

Dicen que para construir una imagen real de uno mismo, además de mirarse en el espejo con cierta dosis de autocrítica conviene testar la opinión que tienen los demás sobre uno. Sólo así la imagen podrá ser mayoritariamente objetiva.

En Euskadi, cuando desde Aefame (la Asociación de la Empresa Familiar de Euskadi) nos miramos en el espejo de la realidad vasca, creemos firmemente que se dan las condiciones necesarias para crear un ecosistema favorable -basado en nuestro marco autonómico y en todo lo que hemos ido construyendo a lo largo del tiempo- para nuestras empresas familiares y familias empresarias. Tres años después de la creación de Aefame, seguimos avanzando. Estamos trabajando en la vertebración de ese ecosistema avanzado para que Euskadi pueda ser un lugar competitivo y atractivo para que nuestras empresas puedan seguir siendo familiares y seguir creciendo. Estamos colaborando con las distintas instituciones para que cada día sean más conocedoras -y por tanto puedan apoyar más y mejor- de las empresas familiares de Euskadi.

De la mano de las instituciones y de otros agentes sociales podemos conseguir mejorar la salud de nuestras empresas familiares, pilares indiscutibles de la economía vasca, para que se hagan más fuertes y estables. Y para que su centro de decisión permanezca aquí. No olvidemos que el 84% del tejido empresarial vasco está formado por empresas familiares. Asimismo, la empresa familiar es un claro contribuyente de generación de empleo y una fuente de empleo intensa, al representar el 55,45% del empleo del País Vasco. Todo ello le convierte en un pilar indiscutible de nuestra economía, y por tanto, aquello que sea bueno para nuestra empresa familiar también lo será para la sociedad vasca.

Y desde Aefame tenemos ese cometido. Crecer -ya contamos con 62 socios- y trabajar para fortalecer el tejido de las empresas familiares de Euskadi. Unas empresas familiares que deben garantizar una continuidad exitosa, con modelos de gestión avanzados, para que puedan desarrollar con éxito tanto sus proyectos empresariales como el familiar.

Pero también hemos querido saber cómo se ve desde fuera a la empresa familiar vasca, para construir una imagen real y saber con mayor objetividad si tal ecosistema es posible. Y todo apunta a que sí. Organismos estatales y europeos vinculados con las empresas familiares y conocedores de la realidad vasca también vienen a ratifican este espacio propicio en Euskadi para un mayor desarrollo de la empresa familiar.

De hecho, en la Asamblea Extraordinaria que celebraremos en breve estarán presentes para subrayar esto y para compartir cómo nosotros otras experiencias el exvicepresidente de la Comisión Europea Gunter Vergehuen o el presidente de la Asociación Europea de la Empresa Familiar, Alfonso Líbano.

Líbano, gran conocedor de Euskadi y de la empresa familiar, defiende precisamente la importancia de cuidar la salud de la empresa familiar dados sus beneficios sociales. Además, aboga por generar un marco más competitivo que permita el crecimiento y consolidación de la empresa familiar vasca, para lo que es fundamental crear un ecosistema atractivo en Euskadi, dado su potencial gracias a su marco autonómico. Y es importante analizar y conocer modelos de gestión complejos aunque realizables de familias empresarias europeas si queremos que nuestras empresas familiares crezcan en tamaño y puedan atraer talento a sus proyectos.

Y empieza a ser urgente desarrollar ese potencial. Tenemos que implantar lo antes posible las mejores prácticas y las políticas avanzadas y maximizar nuestras atribuciones fiscales para conseguir que nuestro ecosistema sea competitivo.

Nuestras empresas familiares tienen que competir en mercados más globales o con competidores más globales, que tienen unas ventajas competitivas distintas a las nuestras en aspectos tan importantes como la dimensión, economías de escala, costes laborales más bajos, presión fiscal inferior o acuerdos laborales más sencillos y flexibles.

El futuro de Euskadi está muy ligado a tener empresas familiares y familias empresarias con vocación de crear riqueza, apostar por el futuro y de estar vinculadas al territorio, donde los retos a los que se enfrentan dependerán de la creación de ese ecosistema competitivo y atractivo que propicie la consolidación y crecimiento de empresas familiares y familias empresarias con la ayuda convencida de todos. Tenemos que conseguir que en Euskadi se den las condiciones necesarias para hacer que la empresa familiar sea más competitiva y se mida de igual a igual en entornos cada vez más globales para poder seguir generando riqueza y desarrollo en nuestro país.