Donaciones Ortega

JOSERRA GARCÍAVITORIA

Las donaciones existen en todos los países del mundo. Y en todos están bien consideradas. De ellas se benefician las capas bajas y medias de la sociedad. La clase alta ya tiene recursos de sobra para satisfacer sus necesidades. Aquí sin embargo han surgido voces clamando contra las donaciones que Amancio Ortega ha hecho a la sanidad pública en forma de aparatos sofisticados para la lucha contra el cáncer. Cuestionando su conveniencia. Algo bastante absurdo. Incluso se le calumnia acusándole de no pagar o de evadir impuestos. «¿Por qué lo hará?», «¿qué quiere esconder?», «¿qué busca con eso?». Tristemente envidia compulsiva, ideología retorcida y vanidad mal entendida, como respuesta. Según algunos las necesidades de la sociedad tienen que atenderlas los gobiernos. Esto es obvio ( las donaciones son un mínimo complemento). Y si no hay dinero, se suben los impuestos., aunque luego a nadie le guste pagarlos, claro. Lo que desde luego sí que sobran es la palabrería, la demagogia barata, las insinuaciones maliciosas y la mala leche. El altruismo algunos lo entienden como una especie de complot.