Demócratas

JOSÉ MARI GOIENOLA BILBAO

Ahora que con Venezuela nos sentimos con derecho a la injerencia en la realidad política de otro país soberano, es necesario denunciar la inmensa hipocresía con que se juzga al débil y se perdona al poderoso. Porque si el problema es la situación de la población civil, hay otros países tan necesitados o más que Venezuela y de los que nunca nos preocupamos porque no es rentable políticamente. Hasta el extremo de criminalizar el voluntariado en el Mediterráneo, no vaya a ser que salven a unos inmigrantes que dejan al descubierto nuestras miserias éticas.