Corrupción, más allá de los tópicos

JAUME CATALÁN

Cuando se habla de corrupción en España casi todos los dardos suelen dirigirse al PP, lo cual es fruto de un manejo interesado y sectario de la información. La corrupción tiene profundas raíces morales y culturales y afecta a todos los partidos que han ejercido o ejercen el poder, pero también al conjunto de nuestra sociedad. Afectó y afecta, ciertamente, al PSOE desde los primeros tiempos en que asumió la responsabilidad de gobernar hasta la etapa más reciente con la trama de los eres de Andalucía. Ha afectado también, y mucho, a los nacionalistas catalanes, no solo a la familia Pujol. Pero la corrupción no es únicamente la inmoralidad en la que caen algunos servidores públicos que aceptan sobornos por su codicia. Se trata de una cuestión mucho más amplia y, casi siempre, lleva consigo un abuso de poder, una descomposición moral que utiliza la mentira, el engaño y la demagogia para sacar provecho político y/o económico en beneficio propio.