Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete por 4,95€ al mes y disfruta de todos los contenidos de El Diario Vasco

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app solo para suscriptoresNewsletters personalizadasClub DV, ventajas comerciales, sorteos y actividades

Cisma en Podemos

Íñigo Errejón dinamita la formación de Pablo Iglesias al aliarse con ManuelaCarmena y debilita a la izquierda en Madrid

EDITORIAL

La iniciativa de Manuela Carmena e Íñigo Errejón de ofrecer a los madrileños de la capital y a los de la comunidad una alternativa conjunta bajo la denominación 'Más Madrid' parecía coherente como idea, y podría resultar eficaz en términos electorales para hacerse con el espacio que se sitúa a la izquierda del PSOE. Pero la réplica de Pablo Iglesias, advirtiendo de que Podemos seguirá su propio camino, echó por tierra las expectativas de una suma electoral. El problema está en el rastro de desconcierto y división que el impulso de Carmena y Errejón deja en la parte organizada del público al que se dirigía su llamamiento. Situación que delata dos de los excesos en los que se mueve la 'izquierda alternativa'. La persistencia, por una parte, de tradiciones heredadas de un 'centralismo democrático' renuente a la expresión de posiciones diversas e incluso de disenso en el seno de estructuras sometidas a disciplina. Rasgo que no concede a la 'izquierda alternativa' más calidad democrática que la que ofrecen las demás opciones partidarias. El otro exceso está en los personalismos que afloran a cada paso. El ánimo de Carmena y Errejón era ampliar el cauce de su oferta electoral más allá de Podemos y de Izquierda Unida. Pero los recelos mostrados en su actuación y los de quienes se han declarado sorprendidos por la iniciativa son tan manifiestos que cuestionan la naturalidad de una llamada urdida a espaldas de las organizaciones concernidas; de organizaciones que se resisten –en su jerarquía– a doblegarse a la iniciativa de tal o cual. El mensaje con que Pablo Iglesias salió ayer al paso de la apuesta electoral Carmena-Errejón, anunciando que la candidatura de su exnúmero dos deberá confrontarse con la que Podemos presente para el gobierno de la Comunidad madrileña, asegura una división al límite del espacio que Pedro Sánchez veía hasta ayer a su izquierda. División que no solo avanza dificultades para que la 'izquierda alternativa' pueda erigirse en primera opción en los comicios del 26 de mayo. Incide además, y muy directamente, en el grado de tensión que Unidos Podemos mantenga en lo inmediato respecto a la estabilidad del Gobierno socialista en minoría; también en cuanto a la tramitación de sus Presupuestos.

 

Fotos