Castigo ejemplar

JUAN CARLOS AUDIKANAVITORIA

No es suficiente el ¡no es no! ¿Realmente nos preocupa algo o somos insensibles hasta decir basta ya? Cada día se ciernen sobre las mujeres peligros tremendos que las acechan en cualquier esquina. Las autoridades buscan soluciones para controlar y detener este mal que va arrastrando a muchas mujeres. Difícil solución a otro grave problema que padecen las mujeres en este mundo. ¿Por qué? A diario los medios de comunicación publican las agresiones, violaciones y malos tratos que sufren las mujeres a manos de hombres y nos quedamos pasmados ante estos energúmenos que debieran estar fuera de la sociedad. Se pasó de violaciones individuales a grupales. ¿Qué más nos queda por ver? Tal vez que mueran defendiéndose. Con lo que sucede a diario me pregunto, ¿estos violadores agresivos que tienen familias, posiblemente han recibido una educación y tal vez no se enteran de las noticias, qué pensarán cuando van a destrozar a la primera mujer que encuentran en su camino? Estoy convencido de que si en algún momento la justicia llegara a dar un «castigo ejemplar», seguramente algunos de estos miserables se lo pensarían un poco más.