Bases de convivencia

A medida que uno va viviendo años tiene la obligación de aprender de la experiencia y una de las cosas fundamentales en las relaciones es el modo de hablar, las palabras que se usan, la entonación y la expresión de la cara y gestual con qué nos comunicamos. A veces todo esto hace que el mensaje se equivoque y lleva a malas interpretaciones, conflictos y enfrentamientos entre las personas. Hay expresiones utilizadas habitualmente que predisponen al rechazo y actitud defensiva. Comenzar la conversación anteponiendo palabras que condicionan negativamente o censuran al interlocutor tiene pésimas consecuencias, diciendo por ejemplo: evidentemente..., ya te lo dije yo o ya te había advertido..., siempre..., porque..., vamos a ver..., estoy harto..., tú has dicho..., si no... Y muchas otras que ustedes pueden añadir a poco que analicen las expresiones de sus conversaciones minuciosa e imparcialmente. Y fijémonos en la expresión de la cara del interlocutor y la nuestra, casi antes de abrir la boca ya está todo dicho. La base de la convivencia está desde luego en las intenciones, la buena voluntad y la habilidad de comunicación.

:: PEDROMARI MODREGO DONOSTIA