El avión

FRANCISCO J. SÁENZ MARTÍNEZLASARTE-ORIA

El aeropuerto guipuzcoano ha sido testigo de un acontecimiento sin precedentes, el aterrizaje y despegue de una gran aeronave perteneciente al Ejército de EE UU con motivo de la cumbre del G-7 en Biarritz. El estruendo y el tamaño del avión quedarán presentes en los oídos y retinas de quienes tuvieron ocasión de contemplarlo en vivo y en directo. Llevamos años asistiendo a un paulatino decaimiento, salvo en época estival, de Hondarribia con el asunto de la longitud de la pista y sus negativas consecuencias al margen de la competencia de Loiu y Biarritz. Ver cómo un avión de semejante tamaño realizaba ambas maniobras con una aparente total facilidad y felicidad en una caja de cerillas y saber que puede hacerlo incluso en una pista de tan solo unos cientos de metros sorprende y mucho. Resulta de una claridad palmaria que el equipamiento técnico de la nave estadounidense nada tiene que ver con los aviones comerciales de pasajeros, salvo excepciones, y su precio a buen seguro no puede ser asumido por las compañías aéreas para adquirir aviones con esa capacidad de maniobra. Es lo que conlleva ser una nación tan poderosa y ello les permite invertir ingentes cantidades de dinero en investigaciones; estamos para bien o para mal a cientos de años luz del Tío Sam. Nos guste o desagrade siguen siendo el gendarme del mundo.