Aval y advertencia

EL DIARIO VASCO

La intensidad de la desaceleración a la que se enfrenta la UE ha empujado a la Comisión Europea a rebajar sus previsiones económicas para este año y el próximo. Solo España queda exenta de ese recorte entre las potencias de la eurozona con unas estimaciones de crecimiento del 1,9% y del 2,1%, respectivamente, muy superiores a las de los países de su entorno -aunque más moderadas que en ejercicios precedentes-. El informe de Bruselas representa un espaldarazo a la economía española, que se completará con su inmediata salida del procedimiento de déficit excesivo tras los avances en ese terreno. Pero la resistencia mostrada por España ante el frenazo en la UE, de singular virulencia en Alemania, no permite bajar la guardia en un escenario internacional adverso. Máxime cuando la propia Comisión cuestiona las estimaciones del Gobierno sobre el desfase de las cuentas públicas, carentes de la suficiente credibilidad tras el fuerte aumento del gasto social sin una mejora paralela de los ingresos. La posible exigencia de nuevos ajustes planeará sobre el próximo ejecutivo.