Todo atado, bien atado... y camuflado

IÑAKI REVUELTA

La exhumación del dictador Francisco Franco es sin duda una buena noticia. No obstante, es notablemente insuficiente en la aspiración a conseguir una verdadera reparación para todas las víctimas de la represión franquista. ¿Dónde quedan los miles de desaparecidos a lo largo del país? ¿Dónde está la firme condena y posterior petición de perdón por todo aquello? Las víctimas sentirían una profunda preocupación al ver ahora sentencias como la de los jóvenes de Alsasua o la represión a la ciudadanía a la hora de ejercer su derecho al sufragio universal. Todo eso y mucho más, ocurre y seguirá ocurriendo, esté o no esté Franco en esa cripta. Somos muchos los que estamos más que hartos de tanta demagogia e hipocresía. Estas acciones electoralistas y oportunistas, acompañadas del nuevo llamamiento a las urnas, hacen que perdamos la ilusión en un futuro mejor. Merecemos algo mejor, sin ataduras de nadie, ni de dictadores ni de sus herederos.