A más armas más violencia

ANTONIO SÁNCHEZ ESCUDEROOIARTZUN

Hace tres décadas, el periodista Jesús María Amilibia fue condenado a 17 años y a 20 millones de las antiguas pesetas por disparar y matar a un camarero por una discusión de tráfico. Amilibia, víctima del permiso de armas y portador de una pistola dijo ante la prensa: «No lleves nunca una pistola en el coche por que un día u otro terminarás usándola». Siento tristeza por los ejecutores de las matanzas en masa que están sucediendo últimamente. Me gustaría preguntar a un ejecutor: «¿Por qué has hecho esto, hermano?» Tenemos que orar por los ejecutores para cortar con amor el mal de raíz. Le pregunto a Donald Trump: «¿Por qué generas tanto odio?» Desde aquel fatídico 11 de septiembre del 2001 ha habido una escalada de atentados. Cada vez que sucede un atentado masivo, las neuronas espejo buscan mentes enfermas dispuestas a emular a estos asesinos que tan solo tienen que ir al supermercado de armas y elegir las que más rápido maten. Rompamos el odio en mil pedazos, sembremos amor y eliminemos esas armas, todas cargadas por el diablo y que se las lleven Trump y sus secuaces a otra galaxia, y nos deje vivir en paz y armonía.