Los añicos

Íñigo Errejón, en una imagen de archivo./AFP
Íñigo Errejón, en una imagen de archivo. / AFP
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

La fiesta de la democracia, que se presentan Risto y Errejón. El primero lo tendrá difícil con su PNLH (Peor no lo haremos). Necesitará 50.000 firmas, el 1% de la circunscripción en la que se presentan (Madrid), y completar una lista de 37 candidatos. Mucha esperanza no tendrá cuando encima se va a tomar la baja por paternidad. Ni campaña ni leches. No parece tener mucha fe en el chiquilicuatrismo. Chiquilicuatre llegó hasta el final tras ser elegido por voto popular. RTVE se ha dado cuenta ya de que la democracia está sobrevalorada (o como aquel familiar en la noche herreriana de Alcácer dijo: que se acaben la democracia y los derechos humanos). Para 2020 va a elegir a dedo al representante en el Festival.

Pablo Iglesias contó que Pedro Sánchez le dejó muy claro que él preferiría entenderse con Errejón. Íñigo escribió 30 veces 'sobretodo' en su tesis doctoral. Son cómplices en cosas que dan vergüenza en una tesis. La de Errejón se titula 'La lucha por la hegemonía durante el primer gobierno del MAS en Bolivia (2006-2009): un análisis discursivo'. MAS es Movimiento al Socialismo. Tiene narices que su partido se llame Más Madrid. En Twitter se choteaba Lady Potorret: su lema podía ser 'Más Maduro'. Como un segundo disco. Como el tipo del país de las maravillas y tres comidas diarias.

De Errejón se ha escrito esto: «Especialista en sacar la miel de la conciencia crítica hasta la superficie de sus ojos azules». Me estoy acordando de cuando en El Escorial dijo aquello de «No queda excluida la posibilidad de que Podemos gobierne, pero será otro Podemos. Será más predecible, menos sexy». ¿Sexy Podemos? Y Carmen de Mairena. O cualquier otro partido. En abril, Errejón llamó paleta a Díaz Ayuso. A él lo llaman salchicho y se molesta. Cómo pasa el tiempo. Los años de Podemos (los añicos) se cuentan como los de los perros.