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Pagar en países con moneda extranjera: ¿en efectivo o con tarjeta?

Antes de viajar fuera de la zona euro debemos tener en cuenta las comisiones que nos pueden cobrar tanto por usar el plástico como por sacar dinero en los cajeros locales o cambiarlo en España

Pagar en países con moneda extranjera: ¿en efectivo o con tarjeta?
Jorge Murcia
JORGE MURCIA

La entrada en funcionamiento de la moneda común europea puso fin a la fatigosa tarea de determinar qué método resulta más sencillo -o mejor dicho, barato- a la hora de hacer pagos en el extranjero. Claro que lo anterior sólo es válido para 19 países, que son los que hoy día conforman la zona euro. Si estas vacaciones, o en cualquier otra parte del año, decidimos viajar al resto de países, deberemos planificar con antelación cómo vamos a efectuar los pagos: ¿Con tarjeta?¿En la moneda local que previamente hayamos canjeado en España?¿O sacando el dinero en los cajeros del país que visitemos?

En primer lugar debemos sopesar la necesidad de llevar efectivo a un país determinado. Es decir, averiguar cómo de extendido está el pago con tarjeta. Y cuánto nos cuesta sacar dinero de un cajero, y cuánto abonar los pagos con tarjeta en otra moneda. Podemos salir de dudas consultando con nuestro banco, en Internet, o con personas conocidas que hayan visitado el país al que nos vamos a dirigir.

Hay que plantearse cuánto cuesta pagar con tarjeta, y cuánto sacar dinero del cajero. Porque en ambas operaciones pueden cobrarnos comisiones (fijas y variables) tanto el banco emisor del plástico como la entidad en el extranjero que gestiona esa transacción, o los operadores de tarjeta (Visa, MasterCard, etc.). «Podríamos pensar entonces que para evitar esas comisiones la mejor opción siempre es cambiar euros por otra moneda. Pero en ese caso también nos aplicarían comisiones y un tipo de cambio que nos podría suponer un coste incluso mayor que usando la tarjeta», advierten desde SelfBank.

Una solución muy a mano en estos tiempos de la hiperconectividad es disponer en nuestro 'smartphone' de alguna de las aplicaciones que nos informan del tipo de cambio actualizado. Así, antes de canjear la moneda podremos calcular a qué coste lo vamos a hacer. Y así decidir si no sale más a cuenta pagar con la tarjeta de crédito o extraer efectivo de un cajero.

La planificación previa es fundamental en estos casos: según la duración del viaje y los gastos aproximados que tenemos previsto hacer (alojamiento, transporte, comidas, etc.) tenderemos que calcular cuánto efectivo necesitaremos. No hay que olvidar que «a veces el tipo de cambio suele ser más favorable al cambiar una mayor cantidad. Pero si canjeamos más de lo necesario volveremos a pagar comisión por cambiar nuevamente a euros», advierten el SelfBank.

Cambiar moneda con tiempo

Si se opta por viajar con billetes cambiado, es recomendable hacerlo con tiempo, puesto que no siempre es fácil acceder a monedas distintas del dólar americano o la libra esterlina, por lo que habrá que solicitarlas a nuestro banco con varios días de antelación. El euro es la segunda divisa más utilizada en el mundo, sólo por detrás del dólar americano. Y, aunque se puede obtener euros en lugares de todo el mundo, en algunos países de Sudamérica y Asia es más fácil canjear dólares por la moneda local. Y a un mejor tipo.

Para evitar en la medida posible todas estas molestias, sería aconsejable realizar todas las reservas por Internet, y en páginas que permitan seleccionar el euro como medida de pago.

En caso de que, ya en el país de destino, tengamos que sacar dinero en cajeros, deberíamos hacerlo durante el horario de apertura del banco por si la tarjeta quedara bloqueada o surgiera cualquier otro problema. Tampoco está de más contratar un seguro de viaje, sobre todo si portamos una gran cantidad de efectivo.