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¿Pagamos muchas comisiones bancarias?

Los seis grandes bancos incrementaron este tipo de ingresos en el primer trimestre. Además, hay otros elementos que encarecen los productos bancarios, sin que sean denominados cargos por servicios prestados

¿Pagamos muchas comisiones bancarias?
CRISTINA CASILLAS

«Las comisiones tienen escasa relevancia en el negocio de la banca» ha señalado el Banco de España. Para hacer tal afirmación, el regulador se apoya en algunos datos. El primero de ellos es que las comisiones por servicios de cobros y pagos suponía tan solo el «0,16 por ciento del activo total de las entidades españolas a cierre de 2016, frente al 0,3-0,4 por ciento que representaban en el periodo comprendido entre 1987 y 2005». El Banco de España señala también que la feroz competencia entre la banca, como fruto de la concentración por la que ha atravesado en los últimos años, es un obstáculo más al pago por servicios por parte del consumidor, que, además, no tiene la tradición de hacerlo.

Esta conclusión choca con los datos difundidos por Facua, organización de consumidores, en relación al primer trimestre de este año cuando los seis grandes bancos, Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Banco Popular, cobraron comisiones a sus clientes por un total de 5.298,7 millones de euros, un 13,6 por ciento más que en igual periodo de 2016. Antonio Gallardo, experto de iAhorro, recuerda que las comisiones más habituales y que afectan más al bolsillo del ciudadano son «las relacionadas con sacar dinero de cajeros de entidades que no sea la suya, por ingresar dinero en ventanilla y, especialmente gravosas, son las que se derivan del descubierto».

Por su parte, Antonio Revert, analista de XTB, reitera que las comisiones más abusivas provienen de «servicios no solicitados en firme y aceptados por los clientes». El experto recuerda que el regulador ya describió entre estas «la comisión por descubierto, seguida por la comisión por estudio o ampliación de capital».

Comisiones encubiertas

Lo que sí que parece es que el cobro de comisiones dependerá del producto bancario y, por lo tanto, puede haber excepciones y no una regla general. Según Estefanía González, portavoz de finanzas personales de Kelisto, «en lo que respecta a los productos de ahorro o de operativa diaria (como pueden ser las cuentas corrientes, remuneradas o nómina…) la banca tiene miedo a subir comisiones y perder clientes». Esto no quiere decir que descuiden su negocio bancario y buscan los ingresos por otras vías. «Aumentar la vinculación con el cliente es al final una mayor fuente de ingresos», concluye González.

Pero hay excepciones. Por un lado, la cuenta 1 2 3 de Santander, que se estrenó en el mercado con comisiones incluidas (en este caso de 3 euros al mes por mantenimiento y sin contar con el cobro de comisiones por tarjetas) y BMN, que aplica un cargo de 9 euros al trimestre por contratar la Cuenta Mediterráneo. Alejandro García, portavoz de Facua, aclara que «el bolsillo de los consumidores sí que lo nota» e insiste en que los últimos años ha habido un incremento de nuevas comisiones, como la de los cajeros, que suponía además una doble comisión y motivó la intervención de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), comisiones por ingreso en ventanilla, es decir, el banco cobra por ingresos a terceros o transferencias». Con todo, García calcula que un consumidor medio puede pagar al banco 150 euros al año.

González también hace referencia a otros dos productos. Por un lado los préstamos personales, que reconoce que «ha habido una reducción en la comisión de apertura» que ha pasado en el último año desde el 1,23 por ciento de media al 0,99 por ciento, pero por el contrario «los bancos han aumentado el interés medio que aplican desde el 5,4 por ciento de hace un año al 5,7 por ciento actual».

En cuanto a las hipotecas, aunque no ha habido un encarecimiento de los diferenciales, sí que se ha incrementado el interés fijo de salida «que impide que el consumidor se pueda beneficiar del bajo nivel de euríbor, pasando el tipo de aplicación de 14 meses a 17 así como el número de entidades que optan por esta vía, que actualmente es el 90 por ciento». No obstante, hay entidades que persiguen una política cero comisiones. «En general, sea cual sea el producto, la banca 'online' es la que suele ofrecer mejores políticas de comisiones y, por general, mejores condiciones en cuanto a, por ejemplo, la vinculación necesaria» explica Estefanía González. «Hablamos de entidades como ING Direct, Openbank, Evo Banco o Imagin Bank».

Futuro

En cuanto al panorama al que se enfrentará el consumidor en los próximos meses es de «subida de las comisiones» asegura García, que recuerda que la banca ya ha advertido que el resultado de todos los procesos judiciales en el que está inmersa, como las cláusulas suelo o los gastos de formalización de las hipotecas, se repercutirán al consumidor final. «Por poner un ejemplo, cuando uno quiere cancelar un crédito hipotecario la banca exige un certificado que es abonado por el cliente bancario a pesar de que el Banco de España recomienda que no lo haga», advierte García, que continúa exponiendo que las recomendaciones del regulador no son vinculantes y «es el banco quien toma la decisión final», asevera.

Aún así, González da una serie de premisas para evitar caer en el pago de comisiones. «En primer lugar comparar, lo que nos permitirá saber qué podemos exigir a nuestro banco y qué banco ofrece las mejores ofertas. En segundo lugar asumir cierta vinculación. Si no queremos que nos cobren por nada, lo habitual es que exijan ciertas ataduras, que en muchos casos pueden salirnos muy caras. Y, en tercer lugar, optar por la banca 'online', que por regla general tiene unas mejores condiciones respecto a comisiones que la banca tradicional».

Mientras que Gallardo recuerda al cliente bancario las comisiones que nunca debería aceptar: «En el caso más sangrante, el de descubierto, si no hemos recibido ninguna reclamación por ningún medio y hemos solventado el mismo en el corto plazo, no debemos asumir la comisión por reclamación y pedir que se retroceda. Otra que no debes aceptar nunca son las comisiones por correo o envío de correspondencia. El cobro puede ser exponencial si te aplican alrededor de 0,40 euros de media por cada envío. Si te cobran por emisión de tu tarjeta de crédito, negocia que la eliminen».

Finalmente, si se tiene una hipoteca o préstamo y nos obligan a tener una cuenta para los pagos la entidad no debería cobrar ninguna comisión por tener esa cuenta ya que es el banco quien obliga a contratarla. Como regla general, toda comisión por un servicio no prestado por el banco debe ser reclamada siempre, concluye Gallardo.