Vecinos de Lezo, Errenteria y Pasaia se unen frente a las consecuencias del incendio

El colectivo Badian Bizi se presentó junto a la zona más afectada por el incendio del día 2. / ARIZMENDI
El colectivo Badian Bizi se presentó junto a la zona más afectada por el incendio del día 2. / ARIZMENDI

Han creado el colectivo Badian Bizi para exigirles soluciones a las autoridades | Una de sus primeras iniciativas será la de interponer una denuncia por delito contra la salud pública tras el incendio del pasado día 2 en la bahía de Pasaia

MIKEL PÉREZ LEZO.

Varios grupos de vecinos y vecinas de los municipios de Lezo, Errenteria y Pasaia anunciaron ayer la creación de una asociación coordinadora de vecinos, cuyo nombre es Badian Bizi, «para denunciar y exigir explicaciones tras el incendio acontecido el pasado día 2 en el puerto de Pasaia».

El fuego comenzó cuando una de las montañas de chatarra que estaba siendo descargada del buque Christine -de Antigua y Barbuda- empezó a arder. Fue entonces cuando el humo negro comenzó a brotar, dejando a su paso una densa neblina y un desagradable olor que se posó en las localidades cercanas. Las tareas de extinción se extendieron durante casi ocho horas. Tras los datos que se han ido conociendo posteriormente -se quemaron 2.000 toneladas de chatarra y se emplearon 21.000 litros de agua-, miembros de Badian Bizi alertan de que «ese agua volvió a la bahía sin ningún tipo de tratamiento y tampoco se tomaron medidas preventivas, tales como la prohibición del baño o la pesca».

En una rueda de prensa convocada ayer, y con la zona afectada como telón de fondo, denunciaron también que «los habitantes más próximos a la bahía inmediatamente sintieron irritación en los ojos y una sensación desagradable en garganta y estómago», y que ante esto «a los vecinos de Lezo únicamente se les aconsejó cerrar bien las ventanas».

Además, para estos vecinos lo sucedido ese jueves es «la gota que colmó el vaso, ya que sufrimos a diario tanto la contaminación atmosférica como acústica originadas por la actividad portuaria: montones de chatarra humeantes, las cargas y descargas hechas de manera irresponsable y sin control alguno, descargas de productos químicos peligrosos -abonos, caolin, taladrina, klinquer, etc-». Mencionaron también los efectos tan negativos de la actividad actual del puerto de Pasaia en la salud de los ciudadanos y ciudadanas, y advirtieron que «diversos estudios de Osakidetza constatan una menor esperanza de vida y un mayor índice de enfermedades en los municipios de la bahía».

Por último, los miembros de Badian Bizi quisieron hacer ver que «las autoridades hacen caso omiso a las vecinas y vecinos que han venido quejándose durante años, acusándoles incluso de estar en contra del puerto y del desarrollo económico del mismo», y denunciaron que «las cifras que nos proporcionan las estaciones tienen trampa, ya que proporcionan únicamente las medias obviando los picos de contaminación del aire y de la contaminación acústica». Una vez esgrimidos sus argumentos, los miembros de Badian Bizi han recalcado que harán frente «a las descargas incontroladas de productos contaminantes, tóxicos y peligrosos al lado de nuestras casas», productos que a su vez «nadie quiere en ningún otro sitio, puesto que son incompatibles con el bienestar y con la vida misma», explicaron.

Primeras decisiones

Desde el recién creado colectivo han querido lanzar tres mensajes principales en los que van a basar su actividad actual. Su primera manifestación es la de «denunciar con firmeza el incendio del pasado día 2 y sus consecuencias», algo que consideran «inadmisible en una bahía tan poblada y a esa proximidad», y recalcan que «el incidente podía haber tenido consecuencias mucho más graves si el humo se hubiese dirigido directamente al núcleo urbano de Lezo». Por estas razones, exigen «al Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamientos, que se ponga solución a la situación», a la vez que esperan «información oficial por parte de Algeposa, del Puerto de Pasaia, o del diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio». También afirmaron «desconocer lo que se emitió a la atmósfera y lo que se vertió a la bahía el 2 de agosto».

Igualmente, han querido recalcar en un segundo punto del manifiesto que «no estamos en contra del puerto ni de su actividad económica, si no que pedimos que se realicen las cargas y descargas con todas las garantías para la salud de las personas», y han pedido a los gestores que «no prevalezca el negocio y el dinero fácil sobre la salud de los vecinos y vecinas», a la vez que recordaban que «tenemos tanto derecho a respirar aire limpio como las personas de otras comarcas, queremos que se compatibilice la actividad portuaria con el ocio y la vida de las personas del entorno».

Finalmente, han cerrado la rueda de prensa anunciando que tomarán medidas legales con la intención de depurar responsabilidades. «En los próximos días interpondremos una denuncia por delito contra la salud pública ante la Fiscalía de Medio Ambiente de San Sebastián», sentenciaban. Denuncia para la que ya se encontraban recogiendo firmas de los vecinos y vecinas de Lezo, Errenteria, Pasaia y Donostia.

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