Un yate de superlujo amarra en Pasaia

El yate 'Grand Rusalina', propiedad del multimillonario ruso Rusten Teregulov, atracado en el muelle de Buenavista. /Viñas
El yate 'Grand Rusalina', propiedad del multimillonario ruso Rusten Teregulov, atracado en el muelle de Buenavista. / Viñas

El 'Grand Rusalina', valorado en 30 millones de euros, es propiedad del multimillonario ruso Rustem Teregulov

Elena Viñas
ELENA VIÑAS

El lujo vuelve a echar amarras en el puerto de Pasaia, donde desde este pasado jueves permanece amarrado el 'Grand Rusalina', un yate valorado en 30 millones de euros. Su propietario es Rustem Teregulov, un multimillonario ruso de 51 años de edad que amasa una fortuna de entre 600 y 800 millones de dólares, según la lista Forbes. Se trata de un expiloto de carreras convertido en hombre de negocios, que cuenta entre sus posesiones con el circuito de velocidad de Moscú e incluso con un avión privado, un Boeing 737, para sus viajes alrededor del mundo.

El buque se encuentra atracado en el muelle de Buenavista, utilizado en los últimos años como lugar de desembarco de los pasajeros que viajan en cruceros de alta gama. Pasaia se incluye dentro de un viaje que, al parecer, arrancó el pasado 1 de agosto en Gibraltrar y que ha incluido escalas en Gijón, Santander y Bilbao.

El secretismo envuelve la visita del 'Grand Rusalina', que ya atracó de incógnito el verano de 2017 en este mismo puerto. Se desconoce el tiempo que permanecerá en la bahía, así como su próximo destino y la identidad de quienes viajan a bordo, si sería el propio Terengulov y su familia los que están realizando esta singladura por la Península Ibérica, junto a una tripulación formada por cerca de una decena de personas, o si habría sido alquilado para un viaje privado.

Con bandera de las Islas Caimán, el yate de 58 metros de eslora por 11 metros de manga fue construido en 2006 en los astilleros de Nueva Orleans, en Estado Unidos, por encargo de Graeme Hart, su primer propietario, quien lo bautizó como 'Ulysses'. Rustem Teregulov lo adquirió en 2010, cambiando su nombre por el de 'Grand Rusalina'. Hizo de George Town su actual puerto base y encargó la remodelación de su interior a la empresa australiana Ricky Smith Designs, dotándolo de todos los lujos y comodidades imaginables.

Al abrigo de un casco de acero ideado para realizar expediciones por los mares más recónditos y en condiciones extremas, dispone de un spa, una pista de aterrizaje para helicópteros, una piscina con jacuzzi, barbacoa y embarcaciones auxiliares. Cuenta con un total de ocho camarotes y capacidad para 16 pasajeros.

Escala para grandes fortunas

'El Grand Rusalina' no es el primer yate de lujo que hace escala en Pasaia. En septiembre de 2016 amarró en el muelle del Reloj, en Trintxerpe, el 'A', propiedad del también multimillonario ruso Andrey Melnichenko. Diseñado por el francés Philippe Starck, el buque de líneas futuristas estaba valorado en 300 millones de dólares

Hace un año era el 'Aviva', con un precio que rondaba los 140 millones de dólares y perteneciente a Joe Lewis, quien amasa la quinta fortuna más grande de Gran Bretaña, el que hacía su entrada en aguas de la bahía despertando la curiosidad de los vecinos.