La rehabilitación de los arcos del Topo costará más de 220.000 euros

EuskoTren en Antxo. El viaducto del Topo atraviesa todo el centro del núcleo urbano. / VIÑAS
EuskoTren en Antxo. El viaducto del Topo atraviesa todo el centro del núcleo urbano. / VIÑAS

El Ayuntamiento ha sacado a licitación los trabajos que deberán acometerse en un tiempo máximo de diez semanas

ELENA VIÑAS PASAIA.

El Ayuntamiento ha sacado a licitación las obras de acondicionamiento urbano del bajo-viaducto de EuskoTren, con el fin de «mejorar la imagen, los revestimientos y los acabados de esta infraestructura» que atraviesa el centro de Antxo. Los trabajos, que también están destinados a «corregir las patologías de humedades y filtraciones de agua que presentan actualmente», se incluyen dentro de las actuaciones contempladas en el convenio suscrito entre el Consistorio y la Diputación Foral de Gipuzkoa para el 2018.

El plazo de ejecución de la obra es de un máximo de diez semanas, mientras que su presupuesto base de licitación asciende a 220.225,77 euros (173.978,36 euros más 46,247,41 euros correspondientes al IVA). Los licitadores tienen la posibilidad de mejorar el precio hecho público.

La intervención se basará en el proyecto de ejecución redactado por Vaumm Arquitectura y Urbanismo S.L.P., que ha sido elaborado por encargo del Ayuntamiento y realizado bajo la supervisión del arquitecto municipal, Iñaki Ormazabal Azkoitia, y del responsable de Servicios, Redes y del Departamento de Mantenimiento urbano, José Mitxelena Zubizarreta.

Las bóvedas de tres arcos

En la cerca de una treintena de páginas de este documento se recuerda que desde un punto de vista urbano, la infraestructura del Topo se presenta a su paso por Pasai Antxo como «un viaducto bajo el cual se desarrollan los principales ejes urbanos peatonales y rodados del distrito, mediante la apertura de sus huecos de paso en forma de arcos rebajados». Las bóvedas de los puentes de dicho viaducto quedan ubicadas, por tanto, en «puntos céntricos singulares», y actuar sobre ellos para solucionar las patologías existentes «puede contribuir a la mejora de la integración urbana del ferrocarril».

Según explica en la memoria, «en la actualidad las bóvedas de los arcos del viaducto del Topo presentan humedades. Se trata de patologías derivadas de la presencia constante de agua sobre el tablero del viaducto. Ésta proviene no sólo del agua de lluvia, sino que recibe también la filtración constante del agua proyectada por los rociadores que ayudan a minimizar el ruido del tren en la maniobra de frenado en la llegada a la estación, dado que consiguen reducir la fricción entre ruedas y vías».

El tablero del viaducto no está impermeabilizado por su parte superior, y resulta «inviable» acometer la impermeabilización por la mencionada zona, dado el tránsito de los trenes. «Es por ello que se decide acometer la solución a dicha patología desde la parte inferior del puente, es decir, desde la bóveda de los arcos», indican los arquitectos de Vaumm.

El proyecto define la ejecución del acondicionamiento urbano de las bóvedas de los arcos de tres de los puentes del viaducto del Topo a su paso por Pasai Antxo.

Hay cinco bóvedas en los arcos del viaducto a su paso por las zonas singulares del distrito. Dentro de un planteamiento de visión global, el Ayuntamiento decide acometer como primera fase la redacción del proyecto referente a tres de ellas. Se trata del arco del puente de la calle Gelasio Aranburu, el existente en la calle Hamarretxeta y el que cruza sobre la calle Zumalakarregi.

En el de Hamarretxeta se prevé un revestimiento provisto de un tratamiento artístico. Se plantea un juego óptico preparado para ser visto en el movimiento de transitar por las aceras de la calle. En el de Zumalakarregi también se prevé un revestimiento dotado de un tratamiento artístico, insertando un motivo de geometría regular 2D visto en la distancia.