Un proyecto velará por peces que viven en aguas fluviales y marinas

Peces diádromos. Un técnico de la Diputación Foral de Gipuzkoa sujeta un ejemplar de salmón capturado mediante una trampa en el río Oria./
Peces diádromos. Un técnico de la Diputación Foral de Gipuzkoa sujeta un ejemplar de salmón capturado mediante una trampa en el río Oria.

Se denomina DiadES y cuenta entre sus participantes con los investigadores del centro de Azti

Elena Viñas
ELENA VIÑAS PASAIA.

Azti se ha sumado al proyecto DiadES, puesto en marcha por un consorcio europeo que persigue promover acciones para la conservación de los peces denominados diádromos, aquellos que migran entre las aguas fluviales y marinas para poder reproducirse o alimentarse. Entre éstos destacan el salmón, la lamprea, la trucha o la anguila. Otro factor que caracteriza a estas mismas especies es que generan importantes beneficios ecológicos, económicos y culturales en las comunidades en las que viven.

DiadES trata de mejorar su estado de conservación y garantizar el impacto positivo que tienen en la economía y en la naturaleza. Azti participa en la iniciativa, que persigue promover la cooperación transnacional y establecer criterios comunes de gestión para la conservación y explotación de estas especies.

Según explican los responsables de este proyecto, «a lo largo de su ciclo de vida, los peces diádromos brindan servicios ecosistémicos, que es el concepto que utilizamos para referirnos a la cantidad de beneficios que los ecosistemas aportan al ser humano: suministro de alimentos, servicios de regulación y apoyo, como el ciclo de los nutrientes, y servicios culturales, como los beneficios recreativos, espirituales y otros beneficios no materiales».

Más en concreto, DiadES tiene la misión de «cuantificar y mejorar los servicios ecosistémicos» proporcionados por los peces diádromos en el área atlántica, pero también estudiar «en qué estado de conservación se encuentran estas especies y cuál es el impacto que el cambio climático va a tener en su distribución».

Subrayan que los peces diádromos ofrecen «importantes» beneficios a las comunidades locales, pero añaden que existen pocas estimaciones cuantitativas de este impacto. «Sabemos que está disminuyendo su distribución a lo largo del Atlántico. Se han tomado medidas para revertir este escenario, pero la situación sigue siendo crítica», lamentan.

Al parecer, dichas medidas se han adoptado por lo general a escala local, en cada una de las cuencas fluviales de manera independiente a pesar de que la distribución de las especies incluye varios países y hábitats. «DiadES pretende contrarrestar las deficiencias de este enfoque a través de una perspectiva global y multidisciplinar», afirman.

Entre las acciones que contempla se incluye la de producir «un atlas internacional interactivo» que presentará la distribución actual de los peces y los servicios ecosistémicos que proveen, así como una previsión de las tendencias bajo un escenario de cambio climático. También se diseñará un «juego formativo».

Con participación foral

La iniciativa, liderada por la entidad francesa Irstea, cuenta con la participación de una treintena de socios de distintos países europeos, entre los que se halla Azti, la Diputación Foral de Gipuzkoa, la Universidad de Santiago de Compostela, la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza, la Asociación Galega de Sociedades de Pesca y la Xunta de Galicia. Este proyecto cuenta con un presupuesto dotado de total de 2,2 millones de euros. Se encuentra financiado por el Programa Interreg Atlántico del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y se prolongará hasta 2022.