Pasai San Pedro rinde homenaje a sus raquetistas

Maritxu, cuarta por la izquierda en la segunda fila, empezando por abajo, acudía a las clases de la maestra María Anabitarte. /DV
Maritxu, cuarta por la izquierda en la segunda fila, empezando por abajo, acudía a las clases de la maestra María Anabitarte. / DV

Se han organizado dos actos en su recuerdo dentro de la semana musical de Ondartxo | Maritxu Barrenechea Sarria, Malen Aristizabal Agirre y las hermanas Loli y Yolanda Sarasua Lemus destacaron en los frontones, aunque su historia ha sido silenciada

Elena Viñas
ELENA VIÑASPASAIA.

Hay quienes defienden que aquellas mujeres que jugaban en frontones fueron las primeras deportistas profesionales del mundo. Aunque hubo varios intentos previos para introducir a la mujer en el mundo de la pelota, en 1917 el empresario donostiarra Ildefonso Anabitarte se llevó a varias jóvenes a Madrid para ponerlas allí a jugar. Comenzaron haciéndolo con robustas raquetas de madera y pelotas de tenis, pero pronto pasaron a las fabricadas en cuero. Jugaban en frontones pequeños a gran velocidad y sin protección alguna. Aseguran que el espectáculo estaba garantizado. Así comenzó a escribirse una historia que se prolongó hasta 1980, y que parece haber sido silenciada.

Pasai San Pedro contó con un total de cuatro raquetistas, en la actualidad ya fallecidas, a las que Ondartxo Abesbatza quiere recordar dentro de la programación de su semana musical. La primera de ellas fue Malen Aristizabal Agirre, a quien muchos recordarán trabajando al otro lado de la barra del Bar Náutico de Trintxerpe -en aquella época este distrito pertenecía a San Pedro-, con su hermano Damián y su cuñada Maite Kortajarena. Jugó, entre otros equipamientos, en el frontón Las Palmas.

A ella se suman las hermanas Loli y Yolanda Sarasua Lemus. Dolores nació en 1923 en Portugalete y Yolanda, dos años después en A Coruña. Eran hijas de Ignacio Sarasua Gurmendi, de Donostia, y de María Lesmes Naya, de A Coruña. La familia se trasladó a vivir a Pasaia, donde el padre trabajó como redero. Constan en el padrón en 1925 como residentes en la calle San Pedro, 45 -actual casa de Aizpurua-; posteriormente, en el número 12, donde nació su último hijo, José Ignacio; y finalmente, en 1935, en el portal 48. En el año 1940 se trasladaron a vivir a Barcelona, ciudad en la que ambas hermanas se convierten en raquetistas.

Maritxu, señorita raquetista

La cuarta deportista sanpedrotarra es Maritxu Barrenechea Sarria, que nació en San Pedro en 1927 en la casa que hoy alberga la sucursal de la Kutxa. Era hija de Jesús Barrenechea Galdós, natural de Mutriku, pero que se trasladó a San Pedro al encontrar trabajo como carpintero-calafate en un astillero llamado Arrazola y Uranga, y de Manuela Sarria Lecuona.

Desde niña, Maritxu jugaba siempre en el frontón de esta misma población tanto con chicos como con chicas. Cuentan que no hacía ascos a jugar a pelota, cesta, raqueta o lo que fuera. «Su madre se pasaba el día llamándola para que volviera a casa», recuerdan los vecinos de más edad.

Fue precisamente el fallecimiento de Manuela lo que le obligó a dejar la escuela con 12 años y dedicarse a tan temprana edad a cuidar de su padre y de su hermano. Su fallecimiento y los duros años de la posguerra, obligaron a Jesús a buscar trabajo en otras lindes y a finales del año 1945 se trasladó a Valencia, con sus hijos. Allí se acomodaron y mientras el padre ejercía de calafate en un astillero, la joven Maritxu, que ya había debutado como profesional el 1 de agosto de 1945, como lo demuestra la credencial de «señorita raquetista» librada por la Federación Española de Pelota, obtenía licencia en el frontón Chiqui de Valencia el 27 de diciembre de 1945.

Maritxu Barrenechea solía jugar de delantera de la mejor raquetista del mundo

El Udal Aretoa acogerá mañana la proyección de 'Raketistak, lehen eta orain'

Los dantzaris de Ereintza representarán el sábado 'Gu Agustina', en el frontón

Durante buena parte del siglo XX convivieron en la ciudad de Valencia, la pelota valenciana, que se jugaba en calles y trinquetes, con la pelota vasca, que se jugó en frontones construidos con este propósito, como fueron el frontón Jai-Alai, el frontón Valenciano y el bautizado como Chiqui-Jai.

La gran figura de todos los tiempos fue María Antonia Uzcudun (1927-2008), conocida como 'Chiquita de Anoeta'. Según la Prensa de su época, llegó a ser la mejor raquetista del mundo, siendo reconocida con multitud de premios y homenajes. Maritxu solía jugar con ella de delantera y eso era señal de su categoría.

La situación laboral del padre y los avatares que padece el mundo de las raquetitas hacen que Maritxu deje de jugar y la familia regresa en 1951 a San Pedro, concretamente a la calle Pescaderia, 12 -en aquella época Trintxerpe aún pertenecía a San Pedro-, a la casa conocida con el nombre de Bordazabal. Tres años después contrae matrimonio con Ramón Mariña Tomé, con el que se fue a vivir a Azkuene, 22, y tuvo tres hijos. Falleció en octubre de 2006, a los 79 años de edad.

Documental con su historia

Maritxu Barrenechea Sarria, Malen Aristizabal Agirre y las hermanas Loli y Yolanda Sarasua Lemus serán recordadas por los sanpedrotarras a través de la celebración de una serie de actos organizados por Ondartxo Abesbatza con la complicidad de la comisión de fiestas y otras entidades. El primero de ellos tendrá lugar mañana, a las 19.00, en el Udal Areto, que se convertirá en escenario de la proyección de 'Raketistak, lehen eta orain'. Se trata de un documental dirigido por Jon Juanes Iragorri y Ainhoa Palomo definido como un viaje para conocer a las mujeres pelotaris profesionales.

Según explican sus responsables, no fueron ni una ni dos, sino que fueron cientos de mujeres raquetistas profesionales las que jugaron en frontones, que se crearon expresamente para ellas a lo largo y ancho del Estado y de América. «Nosotros, en cambio, no hemos conocido nada de su historia. Pareciera que el relato de las raquetistas hubiera estado escondido como si de un secreto se tratase», manifiestan.

'Gu Agustina', en el frontón

El homenaje de San Pedro a sus deportistas continuará el sábado con la representación de 'Gu Agustina', el montaje inspirado en Agustina Otaola, deportista de élite que rompió moldes y difundió el nombre de Errenteria por todo el mundo.

Los dantzaris de Ereintza Dantza Taldea dan vida a su historia gracias al trabajo realizado por el coreógrafo Jon Maya, la bersolari Maddalen Arzallus y los músicos Mikel Oliveri, Andoitz Antzizar, Iñaki Letamendia e Itziar Etxegia.

La función tendrá lugar, a partir de las 19.00 horas, en el frontón, el lugar en el que Maritxu comenzó a escribir su historia.