Illunbe celebró su sagardo jaia

Voluntarios. Fueron muchos los que colaboraron en la fiesta, como el presidente del club de remo, Toño Vázquez, a la derecha. / VIÑAS
Voluntarios. Fueron muchos los que colaboraron en la fiesta, como el presidente del club de remo, Toño Vázquez, a la derecha. / VIÑAS

La plaza Serafín Esnaola de Trintxerpe reunió a decenas de personas para disfrutar de la sidra, la música, los bocadillos y el buen ambiente

Elena Viñas
ELENA VIÑASPASAIA.

La sagardo jaia que Illunbe Arraun Elkartea celebró a última hora de la tarde del pasado sábado en el corazón de Trintxerpe contó con todos los ingredientes necesarios para convertirse en un éxito. Y así fue. La plaza Serafín Esnaola se vistió de tiros largos para acoger una celebración que reunió a multitud de vecinos de todas las edades.

Aunque su arranque fue algo tímido e incluso el cielo amenazaba lluvia, poco a poco aumentó el ritmo y con él, también el número de visitantes que se sumaron a la iniciativa, e incluso las nubes se disiparon para permitir disfrutar de la sidra que se sirvió sin tregua en cada uno de los puestos con vasos provistos del logotipo de Illunbe. Los propios directivos del club de remo azul ejercieron de voluntarios. Ese era el caso de su presidente, Toño Vázquez, quien no dudó en ponerse el delantal para atender al público.

Colas para los bocadillos

La música invitó a cantar y bailar conforme avanzaba la tarde, mientras el buen ambiente se contagiaba a las inmediaciones de la populosa plaza. Para acompañar la sidra nada mejor que la merienda hecha a base de bocadillos preparados en otro de los puestos de la plaza, en el que había que guardar cola ante la gran demanda.

Los responsables de Illunbe no ocultaban su satisfacción por la respuesta de los pasaitarras a una fiesta que se repite anualmente a las puertas del verano. La sagardo jaia contó, una vez más, con el patrocinio oficial de Funeraria Vascongada, que también financia las traineras del club; y la colaboración de Pulpería O'Romeral y la cafetería panadería La Tahona, sin olvidar al Ayuntamiento.