Los Guerreros de Xian refuerzan horarios en Semana Santa y Pascua

En Trintxerpe. Algunas de las figuras que reúne el foso, réplica del hallado en China en 1974. / FOTOS: M.L.
En Trintxerpe. Algunas de las figuras que reúne el foso, réplica del hallado en China en 1974. / FOTOS: M.L.

La exposición permanecerá abierta al público en Ciriza de lunes a domingo, de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 21.00 horas

M. L. PASAIA.

Realizar un viaje en el tiempo en familia visitando la exposición de los Guerreros de Terracota se revela como uno de los planes estrella de la comarca de Oarsoaldea y también del resto de Gipuzkoa. Hacerlo durante las vacaciones que a punto están de comenzar será más fácil gracias al refuerzo en los días y horarios que ya se ha puesto en marcha.

Aquellos que estén pensando en acercase a Casa Ciriza de Trintxerpe para descubrir los secretos de un ejército milenario ideado para la eternidad, podrán hacerlo diariamente de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 21.00 horas. La muestra redobla el tiempo en que desvelará al público los atractivos de la que está considerada como la octava maravilla del mundo.

Niños y adultos se adentrarán en la historia de ese pelotón de arcilla que mandó construir Qin Shi Huang, primer emperador de China y fundador de la dinastía Qin, quien gobernó entre el año 247 y el 208 antes de Cristo. Se trataba de 8.000 soldados, 520 caballos de combate, 120 cuádrigas y otros 150 caballos de caballería. Las réplicas de algunas de estas figuras se hallan en Pasaia desde hace un mes.

Los responsables de esta exposición señalan que resulta «evidente» que fueron varias las técnicas que se emplearon en la elaboración de estos guerreros descubiertos en 1974, en la región de Shaanxi, en el noroeste de China. Miden entre 1,66 y 2,02 metros y pesan de 120 a 220 kilogramos. «Las cabezas, manos y brazos se realizan por separado. Se identifican ocho tipos distintos de moldes para los rostros, así como los moldes para las narices, bigotes, orejas y cejas. Tras una primera etapa en la que se lleva a cabo todo el detallado, las figuras se hornean», explican.

La armadura, el peinado y el casco permiten diferenciar a los soldados, lo mismo que el estilo y la postura en la que han sido inmortalizados. «También a los caballos se les moldea de manera individualizada», añaden los organizadores.

Uno de los elementos más atractivos de cuantos pueden contemplarse en Ciriza es el foso que reúne varias figuras de tonalidades grises reproduciendo la posición en la que fueron halladas, aunque su actual aspecto poco tiene que ver con el original. «Sabemos que en realidad eran figuras muy coloridas. Sin embargo, son pocos los restos de pintura que se conservan», manifiestan los responsables de la muestra. Lo que sí han podido saber es que a cada guerrero se le otorgaba una combinación única de colores e incluía una púrpura china de la que no quedan apenas vestigios.

Otros secretos prometen revelarse a cuantos en Semana Santa y Pascua visiten Ciriza.