Antxo se convirtió en capital de la danza

Barra clásica. Los alumnos de Iker Murillo ofrecieron una exhibición en la barandilla de la ría de Molinao. / ELENA VIÑAS
Barra clásica. Los alumnos de Iker Murillo ofrecieron una exhibición en la barandilla de la ría de Molinao. / ELENA VIÑAS

Haatik contagió la pasión por el baile al programar más de una docena de actividades | El primer Festival de danza de Pasaia se clausuró ayer con espectáculos para todos los públicos

Elena Viñas
ELENA VIÑASPASAIA.

La barandilla de la ría de Molinao se convirtió a media mañana de ayer en una barra en la que bailarines de ballet clásico ofrecieron una exhibición ante decenas de espectadores. Al son de la música, las zapatillas de puntas encontraron en el pavimento cubierto por una alfombra roja el lugar idóneo en el que mostrar lo aprendido tras meses de clases impartidas por Iker Murillo en Studio 24.

Y así lo hicieron desde los más pequeños a los más veteranos, alineados por edades de un extremo a otro del paseo más cercano al frontón Ibaiondo. El público disfrutó de la versión antxotarra del encuentro que anualmente se celebra en otra barandilla, la de La Concha. «Ahora nosotros también tenemos la nuestra», celebraban los asistentes.

Este fue uno de los platos fuertes de la programación del primer Festival de danza de Pasaia que, organizado por la compañía Haatik, arrancaba el pasado jueves para clausurarse a mediodía de ayer. La jornada de despedida incluyó otros espectáculos, como el de 'Sagartu', que combina música, danza y teatro. Una Alameda Gure Zumardia repleta de gente siguió con atención su desarrollo, así como la propuesta que tomó su relevo, los muxikos de la mano del grupo nacido en Antxo.

El populoso distrito pasaitarra decía así adiós a los días en el que más de una docena de actividades lo han convertido en la capital de la danza.