Los gigantes y la música, protagonistas durante la segunda jornada festiva

La creatividad de los niños fluyó por todo el patio de la Herri Eskola. / FOTOS: ARIZMENDI
La creatividad de los niños fluyó por todo el patio de la Herri Eskola. / FOTOS: ARIZMENDI

Niños y adultos del municipio volvieron a demostrar su cariño por Zabarre y Oroitzene

MIKEL PÉREZLEZO.

El buen tiempo acompañó desde primera hora a la segunda jornada de las fiestas lezoarras de Pentecostés que comenzó, como no puede ser de otra manera, con la música de los dulzaineros.

Los más 'txikis' dieron inicio a su día fomentando su creatividad en la Herri Eskola, donde un mural gigante comenzó a tomar forma durante toda la mañana gracias a su colaboración. Allí, hicieron tiempo para la llegada de uno de los eventos que más disfrutan: el pasacalles de gigantes y cabezudos. De esta manera, con la llegada del mediodía las enormes figuras de Zabarre y Oroitzene fueron escoltadas desde el polideportivo Bekoerrota por un grupo de txistularis de Munttar. A su paso, los cabezudos impartían justicia a los niños más atrevidos y se apiadaban de los más tímidos. Posteriormente, la Banda de la Escuela de Música Tomás Garbizu demostró en Gurutze Santuaren plaza que la cantera musical del municipio se encuentra en buenas manos.

Una tarde competitiva

Las competiciones y los deportes también tuvieron cabida en la intensa jornada festiva de ayer y buena prueba de ello fueron los torneos de truk y ajedrez y los partidos de pelota de alevines e infantiles que se disputaron en el frontón Josetxo Etxandi.

A última hora la música y la danza volvieron a retomar protagonismo gracias a los muxikos que recorrieron las diversas calles del pueblo y los conciertos de los grupos locales The Bane, Ordu Txarra, The Haig y Half 8. La jornada la cerró un multitudinario toro de fuego que dejó paso a los conciertos de los grupos Gonapeka, MCOnak y Las Tea Party. A partir de ahí, todo quedó en los bares.