El día de los baserritarras cerró la fiesta

La feria de ganado, que contó durante todo el día con la colaboración del tiempo, atrajo a mucho público y repartió diferentes premios entre los ganaderos./FOTOS: ARIZMENDI
La feria de ganado, que contó durante todo el día con la colaboración del tiempo, atrajo a mucho público y repartió diferentes premios entre los ganaderos. / FOTOS: ARIZMENDI

Los Santacruces terminaron ayer su programación con la tradicional feria de ganado, las pruebas de bueyes y la actuación de diferentes bertsolaris

MIKEL PÉREZLEZO.

Se suele decir muy frecuentemente que todo lo bueno se acaba y las fiestas de los Santacruces también responden a este esquema. Unas fiestas que marcarán un antes y un después por su carácter multitudinario, el mayor de los últimos años.

A destacar la increíble respuesta de la ciudadanía en la comida de arrantzales y ararterkos y el desfile de inudes y artzainak, que cada año cuenta con más novedades. Sin ir más lejos, este mismo año cerca de 500 personas han participado en la marcha, impregnando el célebre desfile de personalidad con atuendos de profesiones tan variopintas como tenistas, arrantzales, azafatas o panaderos.

Ayer, último día de fiestas, fue el turno de los baserritarras que volvieron a disfrutar de un día exclusivo para ellos (ya que el año pasado se celebró junto al mencionado desfile).

La jornada dio comienzo con la celebración de la habitual feria de ganado donde los pequeños y los no tan pequeños pudieron ver de cerca decenas de animales de caserío entre los que destacaron los inmensos bueyes. Precisamente, fueron estos animales los que más trabajo tuvieron a lo largo del día ya que a las 12 del mediodía tuvo lugar la sesión matinal de la prueba de bueyes en el probaleku, que se reanudó por la tarde.

En el mismo probaleku también tuvo lugar la tradicional entrega de premios de la feria, en la que se repartieron reconocimientos en distintas categorías en las que vencieron los ganaderos de Olamarta (en terneras), Lastur (vacas pintas), Sagarzulo (vacas suizas) y Darieta (bueyes) y Etxetxiki (en migas de abserri).

Al mediodía, los baserritarras se reunieron en una comida de confraternización ofrecida en la sociedad Tiñelu.

Poco más tarde, el sol se unió a todas y cada una de las actividades que quedaban por llegar. Además de la prueba de arrastre de bueyes, cabe destacar una demostración de diferentes bailes del mundo de diversos estilos que tuvo lugar en la plaza de Zubitxo.

También resultó imponente la actuación de bertsolaris en Gurutze Santuaren plaza. El cartel fue de lujo con la participación de Andoni Egaña, Sebastian Lizaso, Irati Alcantarilla y Jokin Irastorza.

Asimismo, Amaia Agirre hizo las veces de presentadora del acto.

Música y toro de fuego

Para terminar de abrir el apetito, la plaza Zubitxo acogió una nueva edición del concurso de tortillas de patata amenizado este año por las trikitilaris Maria Lasa e Irati Irurzun. A su vez, los más 'txikis' pudieron despedirse de los gigantes y cabezudos, que desfilaron en kalejira acompañados por los txistularis de Munttar.

Las fiestas terminaron con la actuación de la banda de la Escuela de Música de Lezo Tomas Garbizu en Gurutze Santuaren plaza, cuyos músicos dieron paso al último toro de fuego de los Santacruces. Unas fiestas en las que el clima y el ambiente han respondido. A partir de hoy toca volver a la normalidad y esperar a que llegue junio junto con Zabarre.