La tasa de reciclaje alcanza el 60% tras un año con el nuevo sistema de recogida selectiva

Murua (PNV), Legorburu (Irabaziz), Rodríguez (PSE) y Lemos (EH Bildu) en la comparecencia. /  ARIZMENDI
Murua (PNV), Legorburu (Irabaziz), Rodríguez (PSE) y Lemos (EH Bildu) en la comparecencia. / ARIZMENDI

Los datos generales son positivos, pero desde el consistorio se insiste en que hay que «seguir mejorando varios aspectos y actitudes»

MIKEL PÉREZ ERRENTERIA.

Representantes de todos los partidos políticos con presencia en el Ayuntamiento (PNV, Errenteria Irabaziz, PSE y EH Bildu) ofrecieron ayer una rueda de prensa para compartir los positivos datos que arroja el nuevo sistema de recogida de residuos establecido por unanimidad hace más de un año.

Transcurrido ese tiempo, la tasa de recogida se sitúa en el 60%, muy por encima de los datos de 2014 en los que se recogía selectivamente el 30% de los residuos. El contenedor marrón ha tenido buena acogida por parte de los ciudadanos, no en vano, en 2017 se recogieron 1.400 toneladas de residuos orgánicos y en este 2018, han sido 2.231 toneladas con un mes aún por delante.

Aunque se consideran buenos datos, desde el consistorio alertan de que «a pesar de que la mayoría de la ciudadanía separa correctamente sus residuos existen algunas actitudes que pueden echar al traste el buen comportamiento mayoritario». Por su parte, se está trabajando para solucionar los problemas que está generando el sistema de apertura de los contenedores marrón y gris. Por un lado, se ha realizado un cambio masivo de las pilas del sistema de apertura y por otro lado se está en contacto con las empresas suministradoras para darle una solución definitiva al problema.

Subrayan que la materia orgánica solo se debe depositar en bolsas compostables

Respecto a la recogida propiamente dicha, durante el mes de octubre se han realizado caracterizaciones del contenedor de orgánico por parte de GHK (Consorcio de Residuos de Gipuzkoa) y se han detectado materiales no orgánicos dentro del contenedor marrón. Por este motivo, el Ayuntamiento ha querido recordar que «los envases rellenos de comida, de no poder aprovecharse, el contenido se echa al orgánico y el envase, vacío, al amarillo; los pañales deben depositar en el contenedor gris o de rechazo, las telas en el contenedor blanco y los envases de plástico, siempre al contenedor amarillo». A su vez, han hecho hincapié en que «la materia orgánica se debe depositar en bolsas compostables». Para ello, el Ayuntamiento dispone de una serie de máquinas dispensadoras de bolsas, las cuales son gratuitas.

Desde el consistorio insisten en realizar este repaso, ya que se han encontrado en el contenedor marrón «otros residuos como vidrio, RAAE y medicamentos», lo que consideran «completamente inaceptable». También se ha recordado que está terminantemente prohibido depositar tanto bolsas de basura como residuos voluminosos fuera de los contenedores. En cualquiera de estos aspectos, el Ayuntamiento tomará «las medidas necesarias -las cuales han aprobado todos los grupos políticos- para evitar que la poca sensibilidad de unos pocos echen a perder la buena labor de separación realizada por el 95% de la población» .

Fin del malentendido

En estas circunstancias, el equipo de gobierno optó por realizar una caracterización de los residuos orgánicos previa a la de GHK -algo que no se había informado al resto de grupos políticos y que denunció el PSE-, con el fin de comenzar a recabar expedientes. Esto se debe a que enero, GHK volverá a realizar una caracterización en la que no se podrá superar el 5% de separación incorrecta -las caracterizaciones previas rondaron el 7% y el 8%-. Con esta información en la mano, todos los grupos han decidido poner en marcha una serie de medidas que comenzarán con una campaña de información y sensibilización en el municipio. En esta campaña, habrá educadores en las calles que informarán sobre las dudas sobre la recogida selectiva e incidirán en los comportamientos positivos.

 

Fotos

Vídeos