Un regalo del pueblo para Kukai

El baile y la música fueron los protagonistas de la emocionante velada que Errenteria regaló a Kukai en forma de homenaje. / FOTOS ARIZMENDI
El baile y la música fueron los protagonistas de la emocionante velada que Errenteria regaló a Kukai en forma de homenaje. / FOTOS ARIZMENDI

Kukai Dantza recibió un merecido homenaje a su trayectoria | Una abarrotada plaza Xabier Olaskoaga acogió el acto, ante la mirada de familiares y amigos

MIKEL PÉREZ ERRENTERIA.

Parece que fue ayer cuando los miembros de Kukai Dantza se fogueaban bailando por las calles del municipio en las filas de Ereintza Dantza Taldea. Ahora, en su fase profesionalmente más adulta, han recorrido medio mundo mostrando a todos aquellos que les han visto las posibilidades de fusionar los bailes tradicionales vascos con propuestas mucho más arriesgadas. Más allá de haber recibido premios como los Max -o el Premio Nacional de Danza, recogido por el grupo el pasado martes-, todavía les quedaba un reconocimiento pendiente: el cariño del pueblo que les vio nacer. Y eso es lo que Errenteria les regaló el pasado miércoles al filo de la noche.

La emocionante velada comenzó, como no podía ser de otra manera, con un baile de los bailarines del grupo Dantzaz, que desde diferentes puntos de la plaza Xabier Olaskoaga se fueron uniendo en perfecta sintonía, en el centro de la misma, al son de la canción 'Jazzabanak agur'. Tras ello, los miembros de Kukai Dantza, con su director Jon Maya al centro, entraron en la plaza bajo una lluvia de aplausos acompañados de Andoni Antzizar y los trikitilaris de Errenteria Musikal, hasta sentarse en unos trozos de tronco reservados para ellos.

La música no cesó, al contrario. La percusión de Iñaki Telleria se fusionó con el piano de Iñaki Salvador, mientras se mostraban imágenes de los diferentes proyectos del grupo. Minutos después, la ligera txalaparta de Oreka TX y la enraizada voz de Thierry Biscary tomaron el escenario y cada una de las cuatro esquinas de la también conocida como la plaza Niessen.

Cuando parecía que no podía haber más talento junto, los miembros de Landarbaso Abesbatza y Andra Mari Abesbatza entonaron el 'Agurra', acompañados de la Banda de Música de Errenteria -cuyas notas emanaron desde la terraza del bar Desira- y de los bailarines de Ereintza Dantza Taldea, que danzaron desde el público.

Más que palabras

Posteriormente, la actriz Mireia Gabilondo leyó unas emocionantes palabras acompañada de las notas del piano de Iñaki Salvador en las que recordó su «pasión por ver a Kukai actuar» y «que la danza es el idioma del alma». No fue la única amiga y colaboradora que tomó la palabra en la velada. A través de un vídeo, personas y grupos que han trabajado con los errenteriarras quisieron compartir también sus emociones, como por ejemplo Sharon Fridman, Andoni Iraola o los bailarines de Destino Dance Company.

Tras ello, la emoción comenzó a brotar desde el público con la potencia vocal y el falsete de David Azurza y con los delicados movimiento de Leire Otamendi, que dieron paso a un vídeo en el que quedó demostrado que los bailarines se conocen desde hace más años de los que quieren admitir.

El alcalde Julen Mendoza también subió al escenario para expresar el sentir de los errenteriarras y definió a Kukai «como un árbol, tiene las raíces en la tierra, pero que extiende sus ramas por el mundo». Por último, los miembros de Kukai Dantza subieron al escenario visiblemente emocionados para ofrecer a los asistentes el Premio Nacional de Danza y despedirse como mejor saben, bailando un Fandango, no sin antes recordar a todos que Kukai Dantza «proviene del pueblo y será siempre para el pueblo».