La orientación urbana como deporte

Las balizas estaban marcadas en los mapas y repartidas por todo el núcleo urbano y parques de Errenteria./Arizmendi
Las balizas estaban marcadas en los mapas y repartidas por todo el núcleo urbano y parques de Errenteria. / Arizmendi

Cerca de 400 personas merodearon, mapa en mano, en busca de balizas por las calles y parques del municipio

MIKEL PÉREZ

«¿Qué hace toda esa gente que va por el pueblo con un mapa?», se preguntaban desde primera hora muchos vecinos despistados ante la celebración de la primera prueba de la IV liga popular de Gipuzkoa de deporte de orientación.

Desde las 9.30 de la mañana y hasta bien entrado el mediodía, cerca de 400 participantes de diferentes putnos de Gipuzkoa, entre ellos muchos provenientes de Iparralde, desafiaron al frío matutino para recoger sus mapas y los chips correspondientes para iniciar su ruta e ir en busca de las balizas numeradas repartidas por toda la geografía urbana, desde Fanderia hasta Galtzaraborda.

En la prueba se podían distinguir tres categorías divididas por dificultad: la roja, la naranja y la amarilla. La categoría roja está pensada para usuarios más experimentados, como una pareja oiartzuarra que esperaba ansiosa su turno, «es mi tercera vez -explicaba el vecino de Oiartzun- aunque en las anteriores hice la ruta naranja», mientras que su acompañante se había animado «por primera vez». En la ruta amarilla, menos competitiva, se hallaban un padre con su hijo de 8 años. «El año pasado hicimos tres pruebas -Jaizkibel, Miramón y Urretxu- y este año vamos a por la liga entera», contaban, demostrando que la orientación puede ser también un bonito deporte para practicar en familia.