El movimiento de pensionistas llama a la «firmeza y a la responsabilidad»

Una movilización previa del movimiento de pensionistas Duintasuna. / ARIZMENDI
Una movilización previa del movimiento de pensionistas Duintasuna. / ARIZMENDI

Volverán a movilizarse el próximo lunes a las 11.00 horas frente al Ayuntamiento de Errenteria

MIKEL PÉREZERRENTERIA.

El movimiento de jubilados y pensionistas Duintasuna ha convocado una nueva movilización que tendrá lugar el próximo lunes a las 11.00 horas frente al Ayuntamiento de Errenteria.

Con esta concentración, la asociación pretende mostrar su «inquietud» por los «efectos negativos de la nueva cita electoral para el futuro de las pensiones públicas». En cualquier caso, desde Duintasuna afirman «tenerlo claro». «Ellos ya saben de nuestras reivindicaciones y no vamos a parar mientras tengamos fuerzas», apuntan.

Será la primera movilización después del parón veraniego. Un parón en el que no han dejado de trabajar y en el que han aprovechado para reunirse con el resto del tejido de asociaciones de jubilados de la comunidad. Para los miembros de Duintasuna, «es muy necesario hacer un ejercicio de humanidad para poner ojos en cada una de esas 109.735 personas (jubiladas, trabajadores con bajos salarios, jóvenes sin empleos, trabajos a jornada parcial...) que viven en situación de pobreza grave en Euskadi». Asimismo, quieren hacer hincapié en que «cualquier persona después de trabajar y cotizar durante 40 años tiene derecho a cobrar una pensión digna, sin tener que vivir de limosna. Y si los políticos que gobiernan no saben cómo pagársela, que dimitan y se vayan a sus casas», sentencian.

La «pensión mínima de 1.080 euros» seguirá siendo el eje de sus reivindicaciones

Por otro lado, Duintasuna -asociación homenajeada en las pasadas fiestas de Madalenas- ha querido recordar que «una de las funciones de la administración pública es que las políticas públicas tengan una función distributiva. En particular aquellas relacionadas con el bienestar y la seguridad social de la población, poniendo especial empeño en el mantenimiento de los ingresos de los ciudadanos».

También han hecho mención al cambio demográfico que se está viviendo en Gipuzkoa, ante lo que exigen a la Diputación cambios y transformaciones para reducir las desigualdades existentes y que además no haga culpables a las personas de bajos ingresos o sin empleo de una situación que estos no han generado». En este aspecto, han concluido que «la falta de ingresos dignos no es sólo una injusticia, sino la fuente de muchos problemas sociales».

Garantizar una «vida digna»

Las diversas peticiones del movimiento de pensionistas siguen siendo muy claras: leyes que garanticen la financiación de la seguridad social y el futuro del Sistema Público de pensiones; garantía de subida anual, permanente del IPC por ley; pensión mínima de 1080 euros que garantice «una vida digna»; derogación de la reforma de las pensiones, en especial el factor de sostenibilidad y acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres.

A su vez, el movimiento de pensionistas también se preocupa por las condiciones salariales y de trabajo, así como el derecho a la negociación colectiva. «Defendemos un Salario Mínimo Interprofesional digno, según los criterios de la Carta Social Europea; unos salarios y empleos dignos, que acaben con la temporalidad y precariedad galopante, favoreciendo así, entre otras cosas, unas mejores cotizaciones e ingresos de la tesorería de la seguridad social», concluyen.