Llegan las olas del Atlantikaldia

Los chavales fueron los grandes protagonistas de la primera jornada, ejerciendo de los mejores anfitriones. / ARIZMENDI
Los chavales fueron los grandes protagonistas de la primera jornada, ejerciendo de los mejores anfitriones. / ARIZMENDI

Cientos de niños y niñas de diferentes colegios dieron la bienvenida al festival, junto al payaso Porrotx | De esta manera arrancó el esperado festival que en su primer día contó con más de nueve actividades y conciertos

MIKEL PÉREZ ERRENTERIA.

Cientos de niños y niñas de los colegíos Koldo Mitxelena, Cristobal Gamon, Bizarain, Telleri-alde, San José Hijas de la Cruz y Orereta ikastola se citaron ayer a media mañana en las inmediaciones del río Oiartzun, a la altura de Iztieta, para recibir a la nueva edición del festival Atlantikaldia.

Junto a ellos, el payaso Porrotx ejerció de anfitrión y adalid de la diversidad, ondeando una bandera color arcoíris. La primera ola que llegaría sería la de la ilusión, que se vislumbaraba en la cara de cada niño al ver a su ídolo. Los pequeños, ataviados de blanco, no pararon de reir, cantar y bailar al son de los primeros vientos que asomaban desde el atlántico. Multitud de pañuelos de tonos azulados les esperaban. Cada uno de los niños y niñas simbolizaba una gota de agua en un inmenso océano, cada una con sus peculiaridades, pero parte de un mismo océano.

Por la tarde, habiendo finalizado cada uno su jornada escolar o laboral, llego el turno de dar la bienvenida a festival, pero esta vez en familia. Para ello, en la zona de la Alameda de Gamón rebautizada para la ocasión como 'Herrixka', se desarrollaron diversas actividades. La primera de ellas consistía en varios juegos grupales llenos de color, que organizaron las ludotecas municipales.

La segunda actividad tenía un matíz más artístico, se trataba de un taller en el que se invitaba a las famlias a elaborar una pieza, que posteriormente formaría parte de un faro construido a base de estas piezas, simbolizando la gran diversidad de la que goza el municipio.

Marineros improvisados

Poco antes de las seis de la tarde comenzaron a llegar un gran número de embarcaciones -con el sello de Albaola Itxas Kultur Faktoria- a aguas de Errenteria. Se trataba de embarcaciones provenientes de Pasaia en el que marineros improvisados se dirigieron río arriba para visitar el festival. Aquellas personas que se habían apuntado para la actividad, acabaron maravilladas con el recorrido. Tras su llegada, comenzó la amplia oferta musical por la que se carateriza, en parte, el festival. Primero, el folk vasco y extranjero de Pauline eta Juliette y después el directo acústico y eléctrico del oñatiarra Juan Valls, se llevaron la atención de una Herrixka abarrotada de público cerca del escenario, y también sentado en las terrazas de los bares cercanos. Mientras tanto, los más pequeños continuaban con la senda dejada por los pañuelos de colores en el pasacalles escolar.

Ya por la noche, en el escenario principal, llamado Itsasargi Nagusia para la ocasión, los grupos Manez eta Kobreak y Aiace & Duo B.A.V.I. formaron una auténtica fiesta con su variedad musical -mezclando muy convenientemente elementos melódicos más actuales con piezas de jazz y música urbana, sin olvidar los ritmos brasileños del Duo B.A.V.I.-.

Para poner punto y final a la jornada, una ola llamada Ozzinema trajo consigo la película «Arte al agua» que se proyectó en la Herriko Plaza .y con palomitas gratis-. La película cuenta una historia personal que muestra cómo era la vida de los últimos pescadores que ejercían su oficio en Terranova, a bordo de un barco arrastrero.

 

Fotos

Vídeos