Iñaki Tolaretxipi: «Lo que diferencia a Landarbaso es su dinamismo, su juventud y su calidad»

Tolaretxipi dirige a la coral Landarbaso en un ensayo./ARIZMENDI
Tolaretxipi dirige a la coral Landarbaso en un ensayo. / ARIZMENDI

El 2018 se vislumbra como uno de los años más prolíficos de la coral errenteriarra y su director ha hecho retrospectiva

MIKEL PÉREZERRENTERIA.

Iñaki Tolaretxipi (Errenteria, 1972) está que no para. Desde que fundara Landarbaso Abesbatza en 1991, el grado de excelencia y compromiso alcanzado en los últimos años ha apretado su agenda -y la de todo el grupo- de tal manera, que todos los grandes eventos se rifan sus voces. Sin ir más lejos, el próximo domingo, los jóvenes de Landarbasoko Dizdizka clausurarán el Certamen Internacional de Acordeón de Arrasate. Después, el día 20, las voces de los coros de Landarbaso se fundirán con la Orquesta Sinfónica de Euskadi en el concierto anual de El Diario Vasco, y tras él, el día 30, llegará el concierto de Navidad en la parroquia de Fátima. A toda esta inversión de tiempo y esfuerzo hay que sumarle sus labores de profesor de Ingeniería en la UPV. Una agenda que ha permanecido repleta durante 2018 y promete continuar así en 2019.

-Acaban el año 2018 por todo lo alto, ¿qué previsiones tienen para el próximo?

-Pues de momento tenemos cerrados cuarenta conciertos para el próximo año. Los más importantes los tenemos cerrados con meses de antelación. Para que te hagas una idea, el del Diario Vasco del 20 de diciembre se cerró hace dos años y algunos ya tenemos comprometidos para 2020. Luego los conciertos más pequeños que nos avisan con menos tiempo de antelación, si podemos encajarlos en el calendario los hacemos. Lo bueno de Landarbaso es que tenemos Dizdizka -el coro joven-, que está funcionando muy bien y el coro de los niños. Por lo que muchas veces si el primer coro no puede acudir a una cita, intentamos que uno de los otros dos vaya.

«Uno de mis mayores sueños es realizar un concierto conjunto con la OSE»

«Las mejores aptitudes músicales de una persona se tienen entre los 20 y los 40 años»

-Lo cierto es que ha sido, probablemente, uno de los años más completos que han realizado, ¿con qué recuerdo se queda?

-El Certamen de Tolosa ha sido para mi el momento más extraordinario. No por el hecho de ir, ya que hemos participado varias veces, sino porque es uno de los certámenes más importantes del mundo y este año celebraba su 50 aniversario. Se trataba, además, de una edición que no se ha realizado bajo inscripción, si no que se ha invitado a los coros más representativos. Que te hayan llamado ya ha sido un hecho muy potente. También hay que decir que para mí ha sido el mejor concurso que hemos hecho nunca -enseña el vídeo del tema 'Lau Teilatu' que interpretaron allí-. La gira en Italia que hicimos en julio también fue muy bonita y sencilla. Y por otro lado, también fue muy importante para mí el concierto que Dizdizka dio hace unas semanas sobre la música vasca. Que los jóvenes, ellos solos, sean capaces de dar el concierto entero me pareció una maravilla. También destacaría el concierto 'Ametsen Bidea' que dio Kontari -el coro infantil- junto con 170 niños de cuatro colegios con más de 700 personas de público en Fátima. Fue una pasada, y no solo el concierto en sí, sino todo el trabajo de sensibilización que se pegó Maddalen (Dorronsoro), que estuvo trabajando casi con 800 niños.

-De todos los que están por venir, ¿cuáles destacaría?

-Pues por ejemplo, acudiremos a Bali (Indonesia) para participar en el Concurso Internacional de Asia, que coindicirá este año con las fiestas de Madalenas. Antes, tendremos otra colaboración con el Diario Vasco en abril, que promete ser también una pasada y que seguirá los pasos de otros grandes proyectos nuestros como 'Gernika' o 'Eternal'. Y por supuesto, una nueva edición del musical participativo 'Ametsen Bidea', que contará con otro nombre.

-En cuanto al concierto del próximo día 20, ¿qué puede esperar el público que se acerque?

-Mucha novedad. Este concierto ha llevado siempre un formato muy similar por lo que este año hemos querido también motivar a la Orquesta con dos estrenos absolutos, arreglos particulares, dos obras a capella, etc. Al final, yo creo que seremos cerca de 200 personas entre músicos el coro de adultos y Kontari.

-¿Cómo os habéis coordinado con la Orquesta de cara a prepararlo?

-Siempre se ensaya aparte y nos juntamos los dos días anteriores para hacerlo juntos. Evidentemente, hablo casi todos los días con el director de la OSE, Juanjo Ocón, para coordinarnos y coger ideas unos de los otros. Pero bueno, no nos parece un concierto complicado ya que hemos adelantado mucho trabajo y no nos cuesta actuar con orquesta.

-Ahora mismo se les considera -junto al Orfeón- uno de los mejores coros de Gipuzkoa. ¿Qué es lo que les diferencia? ¿Cómo se define Landarbaso?

-Lo cierto es que en Gipuzkoa hay 108 coros y nosotros nos consideramos un coro que innova. Nosotros hacemos de todo. Por poner un ejemplo, hacer un proyecto con Kukai Dantza o con Laida Pilota no lo hace cualquiera, ya que se tratan de proyectos muy rompedores. Además de esta principal cualidad también somos un coro muy dinámico, joven y de calidad. Como buen ingeniero, soy un poco alemán y me gusta sobre todo la calidad que aportamos, aunque también nos cuesta.

-Supongo que ésto es algo que intentan inculcar también al coro joven y el infantil...

-Eso es. Por ejemplo, Kontari no es un coro, es contar historias cantando. Ahí se trabaja la estética del teatro, del movimiento... y es un poco nuestra seña de identidad para que cuando lleguen arriba no se asusten.

-La calidad que menciona está presente, pero también habrá tenido momentos difíciles, ¿cuál ha sido el momento más complicado?

-Musicalmente mi momento más bajo fue 1996, cuando me fui a Inglaterra y estuve unos meses allí, lo que generó problemas de grupo que se resolvieron hablando. Otro momento muy duro fue el fallecimiento de mi sobrina June -cuya magia prevalece en la asociación Juneren Hegoak- con tan solo dos años. Continuar con la música con todo eso no fue fácil para nosotros.

-Mirando hacia delante y como director del coro, ¿qué ambiciones le quedan? ¿Qué excelencia le queda por alcanzar a Landarbaso Abesbatza?

-Uno de mis mayores sueños era realizar un concierto con la Orquesta Sinfónica de Euskadi, algo que está a punto de cumplirse. Por otro lado, me gustaría seguir haciendo proyectos innovadores, que ya los estamos haciendo. A partir de ahí queremos seguir haciendo arte y eso reside en la juventud. Yo miro mucho a Europa. Por ejemplo, el año que viene en junio me voy a Letonia a ver un proyecto espectacular con el objetivo de coger ideas.

-Sigue haciendo hincapié en la importancia de la juventud para la continuidad...

-Es que si te fijas, de los más de cien coros que hay en Gipuzkoa con coralistas de menos de sesenta años... pues no habrá más de ocho. Es decir, la plantilla de gente que puede tener una coral de aqui, procede de los coros parroquiales. Para mí las mejores aptitudes de una persona -para cualquier cosa: artística, deportiva... se tienen entre los 20 y los 40 años y en la música es igual. El problema es que en la mejor edad músical es cuando más responsabilidades personales tienes: estudiar, trabajar, tener familia, etc, por ello supone un esfuerzo adicional.

-Por último, me han chivado que estarán en el centenario de Xanti y Maialen...

-Eso es. Estamos preparando junto con la Banda de Música de Errenteria y la Comparsa de Gigantes y cabezudos una actuación que tendrá lugar el próximo 6 de julio en la Herriko plaza para celebrar su centenario. Pero aún no tenemos muy claro cómo será el evento.

 

Fotos

Vídeos