Hibaika seguirá militando en la liga ETE

Las remeras de Hibaika compitiendo en aguas de La Concha la semana pasada.
/ARIZMENDI
Las remeras de Hibaika compitiendo en aguas de La Concha la semana pasada. / ARIZMENDI

Hondarribia se impuso en las regatas del play-off y mantiene su plaza en la liga Euskotren en detrimento de Zumaia y de las errenteriarras

MIKEL PÉREZERRENTERIA.

Con la miel en los labios. Con esa sensación se quedaron en Portugalete las de Amaya Gezala y la numerosa afición errenteriarra que se acercó el pasado fin de semana a los aledaños de la ría de la villa vizcaína. Y es que, a pesar de los dos triunfos del bote hondarribitarra, la proeza no ha estado muy lejos después de dos jornadas de auténtico infarto, donde a pesar del buen papel protagonizado por la Madalen, no ha sido suficiente para volver a la elite del remo femenino.

La primera jornada disputada el sábado en aguas de Bermeo, marcaría la diferencia, ya que Hondarribia supo acertar y se impuso en la clasificación final de la prueba con casi 9 segundos de ventaja sobre la Madalen, donde Zumaia quedó relegada al tercer puesto y en clara desventaja con sus otros dos oponentes. Tal como habían coincidido los entrenadores en el análisis del play-off, entrar con buen pie y golpear primero se antojaba como algo vital, sobre todo en el aspecto psicológico y las de verde lo supieron hacer mejor. La regata disputada a contrarreloj en una mar con un oleaje muy particular y dificultoso, las vikingas acertaron a la hora de interpretar mejor la regata y ya en la ciaboga, aventajaban en 3 segundos a las errenteriarras. En el largo de vuelta, las patroneadas por Nerea Pérez incrementaron la ventaja hasta poner muy cuesta arriba la segunda jornada del play-off para las de Ondartxo, que no obstante, mantenían algunas esperanzas para intentar voltear la clasificación.

Más emoción en Portugalete

Pese a lo difícil de la tarea, las de Amaya Gezala salieron a morder en la segunda jornada disputada en Portugalete, haciendo gala una vez más de su ADN luchador. Y vaya si se lo pusieron difícil a las de verde, que en la ciaboga Hibaika-Jamones Ancín era provisionalmente miembro de la Liga Euskotren, en detrimento del bote hondarribitarra. A la hora de maniobrar, las errenteriarras mandaban en la clasificación con un segundo de ventaja sobre Zumaia y dos sobre Hondarribia. Si se hubiera mantenido esa correlación en el orden clasificatorio al final de la prueba, las errenteriarras habrían culminado la gesta que parecía tan difícil y tan lejana al inicio de la regata.

No obstante, faltaban todavía otros 5 minutos largos de regata y es ahí donde Hondarribia, con el susto todavía en el cuerpo, comenzó a reaccionar y a dejar atrás a sus dos rivales. Zumaia, poco a poco se fue hundiendo en el largo de vuelta y al final, en otra contrarreloj épica, las de la Madalen claudicaron ante las vikingas por tan sólo un segundo de diferencia.

Hondarribia ha llegado a este play-off montada en la ola de euforia de la segunda jornada de La Concha, donde hizo la mejor regata del año y consiguió abrir brecha con respecto a Hibaika y Zumaia en la prueba. Esa regata le dio un buen chute de confianza, que este fin de semana ha conseguido reflejarlo en el agua, obteniendo un resultado espectacular.

Al final, de nuevo se repitió la misma clasificación de Bermeo, por lo que Hondarribia sumó en las dos jornadas un total de 6 puntos, por 4 de Hibaika y 2 de Zumaia. Un final con cierto regusto amargo, que no obstante, desde la perspectiva deportiva, no debe ensombrecer la gran temporada realizada por las de Ondartxo, que sólo les ha faltado rematar la hazaña con el ascenso.

Estaba difícil, muy difícil, pero esta plantilla tan joven y plagada de canteranas, ha demostrado durante toda esta temporada una y otra vez que deportivamente está muy cerca de la élite del remo femenino y que si persevera en el camino, los resultados deseados no tardarán en llegar. A su vez, ha conseguido ilusionar a todo un pueblo que ha seguido su trayectoria con entusiasmo, sobre todo este final de temporada; donde se jugaban hacer historia con mayúsculas y, a su forma, lo han conseguido.

Ahora toca descansar y cargar pilas, para ser conscientes y asimilar en su justa medida de todo lo que se ha logrado en este brillante año y mirar al futuro tan prometedor que se atisba desde las instalaciones de Ondartxo.