El centro Lekuona, el sueño de una década

Recreación dada a conocer en 2016 del futuro centro Lekuona/
Recreación dada a conocer en 2016 del futuro centro Lekuona

La idea de crear un gran centro cultural en la antigua panificadora arrastra desde hace una década incertidumbres y problemas que han retrasado la apertura de un centro cultural de primer nivel con biblioteca y auditorio

XABIER GARATE

La Fábrica Cultural Lekuona, que ha sufrido un incendio este viernes, estará destinada a la creación de un centro municipal para impulsar espacios de creación y exhibición y un proyecto de biblioteca creativa. Un equipamiento cultural de 3.700 metros para convertir la vieja panificadora en un centro dotado de primer nivel con biblioteca, auditorio y amplios espacios para diferentes actividades.

La idea, anunciada en marzo del año pasado, era que estuviera abierto en marzo de este 2019. En aquella fecha, hace 15 meses, el alcalde de Errenteria, Julen Mendoza y el concejal de Cultura, Ion Collar, anunciaban que las obras de la fábrica de creación Lekuona se reanudaban con la esperanza de que se prolongaran un año. Mendoza decía que, tras las divergencias con la Diputación en relación al proyecto inicial y una vez firmado el protocolo en diciembre de 2016 entre ambas instituciones se daba un nuevo rumbo a Lekuona. Mendoza dio a conocer que el coste total de la obra será de 7,7 millones de euros, de los cuales la Diputación se ha hecho cargo de 2,4 y el Ayuntamiento del resto.

Este nuevo proyecto ha sido diseñado, según explicó entonces Mendoza, por un equipo «multidisciplinar que incluye a personal técnico del Ayuntamiento, un estudio de arquitectura y a profesionales del ámbito de la cultura. Asimismo fue contrastado con diferentes agentes y personalidades del mundo cultural y tendrá como eje central la creación y la creatividad ligadas a las nuevas tendencias».

El alcalde detalló que Lekuona tendrá 4.228 m2 repartidos en varios espacios. El primero, en la planta baja, será un espacio para «el intercambio, la socialización y la exhibición. La fábrica tendrá un amplio espacio en la entrada de presentación, de información y acogida y de mediateca. Dentro del mismo se situará el bar-cafetería, conectado con la Plaza Gernika y la zona del parque de niños, y una zona de estancia en graderío. Este espacio también podrá albergar exposiciones y pequeñas charlas».

Así estaba el edificio el pasado mes de diciembre.
Así estaba el edificio el pasado mes de diciembre. / Arizmendi

Junto a éste y en la planta baja también se encontrará la gran sala central, que funcionará como un auditorio con capacidad para 691 personas sentadas y 2.196 de pie. Lo característico de esta sala es su gran flexibilidad que la hará singular. Está pensada con butacas retráctiles y móviles y con un escenario elevable que hará posible diferentes configuraciones para su exhibición. A su vez esta gran sala podrá subdividirse en tres salas, dando opción a pequeñas exhibiciones, charlas, etc.

La que se sitúa más al este estará unida mediante un cerramiento de vidrio con el vestíbulo de entrada, generando así una gran plaza, o un gran espacio público en la entrada que podrá ser utilizada como zona de estar, compartir, o experimentar. También el resto del mobiliario será sencillo de mover.

El segundo espacio será para la experimentación y el juego. Estará situado en la primera planta. Tendrá tres zonas principales: una primera sala destinada a público infantil, que será un espacio pensado para jugar diseñado con mobiliario específico para propiciar el juego y la reunión. Una segunda sala destinada a la experimentación del público infantil, con un espacio diáfano que podrá ser compartimentado mediante cortinas separadoras, que harán de este espacio uno flexible y ajustable en cada momento en función de las necesidades, y una tercera zona destinada a oficinas administrativas.

Por último habrá un espacio para el estudio y la investigación, situado en la segunda planta y que tendrá dos grandes salas, una primera que será el espacio llamado de «silencio», apto para el estudio y la consulta, similar a la biblioteca clásica, con zonas de trabajo en grupo y una segunda gran sala también flexible y de múltiples configuraciones para la investigación y el aprendizaje.

Por último en la planta sótano habrá un gran espacio para la guarda de libros y materiales diversos, entre ellos los que sean necesarios para la sala central o auditorio. A su vez dispondrá de una azotea que puede dar cabida hasta a 100 personas para diferentes actividades como por ejemplo el cine de verano.