Rabioso o señorial, según lo que toca

Rabioso o señorial, según lo que toca

Estamos ante un coupé Premium con altas dosis de emoción y mucho de cabeza a la hora de equilibrar potencia y confort. Una maravilla

Al hablar de diseño es difícil pensar que este modelo no pueda gustar. No es un modelo de líneas arriesgadas, ni falta que le hace. Se ha aportado el dinamismo más adictivo a la sofisticada carrocería del modelo del que deriva. El frontal con la parrilla singleframe ensanchada, las enormes entradas de aire y los afilados spoilers del paragolpes son ejemplo de ello. Los faros con tecnología LED son de serie, y puede adquirirse con lo último de Audi, los increíbles Matrix LED. Las llantas de 20 pulgadas ayudan a seguir con la tónica deportiva del frontal para terminar en una zaga algo discreta pese a la doble salida de escape y los detalles en carbono del difusor y el minúsculo alerón del portón.

Las sensaciones de confort, harmonía e innovación en el interior del RS5 se podría trasladar a la de cualquier Audi de última generación y más si se suman las molduras RS en volante, puertas y asientos. El primero tiene la forma achatada que tan habitual se ha vuelto ahora y el Alcántara que lo recubre es agradable al tacto. Los asientos deportivos de cuero con el cordado en función del color exterior agarran mejor que unos normales.

Del Audi virtual cockpit ya hemos hablado de sus bondades y seguirá siendo así hasta que aparezca un cuadro de mandos digital mejor en el Grupo VW. El espacio para pasajeros, adelante y atrás, no admite queja alguna y sus 465 litros de maletero son aptos para las cuatro personas que viajarán en su interior.

Ficha técnica: Audi RS5 2.9 TFSi

Combustible
Gasolina
Cilindros
6 en V
Alimentación
Inyección directa y Turbo
Cilindrada
2894 cm cúbicos
Potencia
450 CV
Par motor
600 newton-metro
Velocidad
250 km/hora
Consumo
Desde 8,7 litros
Emisiones co2
197 g/km
Longitud
4,72 mts
Ancho
1,86 mts
Alto
1,36 mts
Maletero
465 litros
Precio
Desde 99 360 €

Su comportamiento es refinado y discreto durante el día a día pero agresivo y radical en altas, y roza la perfección. A la hora de tomar las curvas, se muestra fiable y rabioso gracias a una dirección muy honesta y la dureza justa de las suspensiones. La tracción Quattro hace mucho en su compoortamiento. Tal vez sea por su peso (1.730) o tamaño pero es más fácil descubrir su límite y que aparezca cierto sobreviraje.

A cambio nos encontramos con un vehículo versátil capaz de encajar en todos los aspectos de la vida. Desde una jornada de reuniones hasta un fin de semana familiar, pasando por una escapada para hacer un tramo de curvas. Al contrario de lo que sucede en muchos otros coches, el selector de modos de conducción (confort, auto, dynamic e individual) ejerce una función clave y significativa. Otro elemento destacable es su eficaz cambio automático tiptronic de 8 velocidades imperceptible en su uso diario y que permite mayor control mediante las levas del volante. Una maravilla de cambio.