Diez reglas de oro para llevar a los niños en el coche

Diez reglas de oro para llevar a los niños en el coche

Según la organización británica Child Seat Safety, dos de cada tres pequeños no viajan de forma correcta

Dos de cada tres pequeños no viajan de forma correcta y segura cuando van en coche, según la organización británica Child Seat Safety. No se trata solo de casos en los que no usan la silla obligatoria, sino de otros errores que también pueden tener graves consecuencias en caso de accidente.

El organismo asegura que la mayoría usa sistemas de retención inapropiados o asegurados de forma incorrecta. En juego, una reducción del 75 % del riesgo de muerte y del 90 % del de lesiones, según la Dirección General de Tráfico (DGT).

Los diez consejos imprescindibles los aporta Javier Luzón, responsable del departamento de Desarrollo de la Seguridad en el Vehículo de Seat.

1. La sillita, homologada y según altura y peso. No solo es la edad la que determina qué tipo se debe usar, sino por peso y estatura. Es vital que se use la sillita del grupo adecuado, porque el diseño de cada uno responde a unas necesidades específicas de protección del cuerpo de los pequeños. Hay que tener cuidado, por otro lado, con las heredadas o de segunda mano, porque tras un largo periodo de tiempo los materiales tienden a deteriorarse.

2. En los asientos traseros siempre. Son los más seguros con diferencia. Aunque el asiento del copiloto está habilitado para colocar sistemas de retención infantil, solo se recomienda usarlo en ocasiones muy concretas, por ejemplo, cuando los de atrás ya se han ocupado por otras criaturas. En estos casos, hay que desconectar el airbag.

3. Asegurar el correcto anclaje. Es importante leer detenidamente las instrucciones de la silla para instalarla correctamente y, después comprobar que queda bien fijada. El método más sencillo y cómodo es el Isofix. Si el modo de anclaje es con el cinturón de seguridad, hay que cerciorarse de pasar correctamente la cinta por los puntos que indica el fabricante.

4. El arnés bien tensado. A menudo los pequeños lo llevan demasiado holgado, con lo que hasta pueden sacar los brazos, algo que podría tener graves consecuencias en caso de colisión. Los arneses deben ir tensados y lo más ajustados posible al cuerpo. Un truco es intentar pellizcar la cinta; si se puede, se deben ajustar un poco más.

5. Sentido inverso a la marcha el máximo tiempo posible. En caso de colisión frontal, el cuello de un bebé no está preparado para soportar el peso de su cabeza impulsada hacia delante; por eso las sillas de los grupos 0 y 0+ deben colocarse en sentido contrario a la marcha. Es obligatorio llevar a los pequeños en esta posición como mínimo hasta los 15 meses, y es posible hasta los 1'05 metros de altura, según lo prescrito por la normativa ECE R129.

6. No descuidar los trayectos cortos. Los desplazamientos de casa al colegio acumulan el mayor número de conductas de riesgo. Según el RACE, el 37 % de los conductores reconoce haberlos llevado en alguna ocasión sin sillita. Otros dejan que los más niños mayores se abrochen solos, sin comprobar si lo han hecho correctamente.

7. Abrigos y mochilas fuera. En los viajes de pocos minutos, a menudo se deja a los pequeños con el abrigo puesto o incluso con la mochila escolar a la espalda. Son elementos que aumentan la holgura entre el cinturón y el cuerpo del niño, y pueden dificultar el buen funcionamiento del arnés. La seguridad es clave desde el primer metro.

8. Todo al maletero. El equipaje y los objetos sueltos en los asientos o en la bandeja trasera pueden convertirse en proyectiles en caso de un frenazo o colisión.

9. Predicar con el ejemplo, todos con cinturón. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es un requisito indispensable para la educación, también en seguridad vial. El cinturón es obligatorio para todos y los niños imitarán la conducta de los mayores, porque un ejemplo vale más que mil palabras.

10. En caso de accidente. Siempre que sea posible, hay que sacar a los pequeños de un coche siniestrado en su silla. Salvo riesgos inminentes, nunca hacerlo en brazos ya que se les podría provocar una lesión grave.