Las 10 funciones básicas del parabrisas

En la seguridad de nuestro automóvil, uno de los elementos claves es el parabrisas, por lo que conviene tenerlo atendido. / CHARLY
En la seguridad de nuestro automóvil, uno de los elementos claves es el parabrisas, por lo que conviene tenerlo atendido. / CHARLY

Es uno de los elementos más importantes de un automóvil en cuanto a seguridad

ANDRÉS VIEDMA SAN SEBASTIÁN

Aunque apenas le hacemos caso y nos parece un elemento más del coche, la luna o parabrisas del coche es un elemento fundamental. Repasando un poco sus funciones son, entre otras, aportar el 30% de la resistencia estructural de un vehículo y es clave para evitar el hundimiento del techo en caso de vuelco. Sirve como apoyo del airbag del acompañante, ya que se ejerce una gran presión sobre él al desplegarse. El 90% de la información que recibimos cuando conducimos nos llega mirando a través del parabrisas, por lo que es crucial llevarlo limpio y en buen estado. Y, por supuesto, el parabrisas juega un importante papel en el coeficiente de penetración aerodinámica de un automóvil.

Además, puede servir de alojamiento a diversos sensores como las cámaras de los sistemas ADAS de seguridad activa, que en algunas marcas son dobles, para medir mejor la profundidad. Estos sistemas engloban, entre otros, la advertencia de cambio involuntario de carril o de frenada automática de emergencia...

Así, cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras y sensores ADAS del cristal roto y montarlos en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y mandan la información correcta a los sistemas de seguridad. Por ello es importante hacerlo en un taller capacitado.

También se montan sobre el parabrisas los sensores de luz y lluvia para el funcionamiento automático de las luces y los limpiaparabrisas.

Otro elemento tecnológico que se incluye es el Head Up Display, un sistema que proyecta información básica del coche sobre el parabrisas para que podamos consultarla sin retirar la vista de la carretera («Head» (cabeza), «Up» (alta), «Display» (pantalla), sistema muy popularizado en los automóviles.

Todos los parabrisas filtran más del 90% de los rayos UV para proteger los ojos y la piel de los ocupantes de las plazas delanteras. Pero algunos también gozan de protección térmica al incorporar una lámina transparente de óxidos metálicos en su interior, que refleja la radiación infrarroja y traslada menos calor al habitáculo, permitiendo un menor uso del aire acondicionado. Aunque producen cierto efecto pantalla con las señales del GPS y de los telepeajes, motivo por el cual tienen una 'ventana', que suele estar junto al retrovisor.

Concentración al volante

Algunos ofrecen una superior protección acústica, que se traduce en una conducción más cómoda y segura al mejorar la concentración al volante, mediante un laminado especial que absorbe diferentes frecuencias. Esa capa acústica consigue reducir el nivel de ruido en el habitáculo hasta en un 30% y reduce los zumbidos de las frecuencias bajas, el ruido aerodinámico (frecuencias altas) y el ruido de la lluvia.

El parabrisas térmico puede calefactarse para facilitar el proceso de desempañado y deshielo, haciendo innecesario rascarlo en las frías mañanas de invierno. Este sistema funciona con una malla de hilos integrados en el cristal, un mecanismo diferente al de la luneta térmica trasera, que calienta el cristal a través de una pintura conductora. En una reparación, los filamentos técnicos se rompen y deja de ejercer la función térmica en el espacio dónde estaba el impacto antes de ser reparado.

Finalmente, puede ofrecer protección, pues coches blindados disponen de cristales especiales a prueba de balas. Hay diferentes niveles de protección y normativas, pero en el básico, el espesor del vidrio es de 25 mm, por el propio grosor del cristal y por las capas de refuerzo de policarbonato y polímeros especiales introducidas en él. Un parabrisas de este tipo puede soportar de 3 a 5 impactos de pistolas de poder medio. El de máxima protección -nivel 9- tiene un espesor del vidrio es de 80 mm. y resiste de 1 a 3 impactos de proyectiles de gran calibre. En algunos automóviles, el parabrisas se puede emplear como salida de emergencia en caso de accidente. Los montajes y sellados se liberan mediante detonaciones pirotécnicas y el parabrisas sale despedido permitiendo a los ocupantes abandonar el vehículo.