La muerte de un niño empujado a las vías del tren estremece a Alemania

Agentes de la policía alemana acordonan la zona donde ha ocurrido el suceso. / EFE

A la estación se ha dirigido un dispositivo de 16 ambulancias y un helicóptero, pero no han logrado salvar su vida

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

La muerte de un niño arrollado por un tren en la estación central de Fráncfort tiene conmocionada a Alemania. Al parecer el pequeño de ocho años fue empujado junto a su madre por un hombre cuando se encontraban en el andén número siete y cayeron a la vía en el momento en el que un convoy de alta velocidad entraba en la terminal. Mientras la mujer, de 40 años, resultó herida pero pudo rodar fuera del alcance de la locomotora, el niño fue alcanzado de lleno y murió en el acto.

El agresor, un hombre de unos 40 años y origen eritreo, según una portavoz policial, escapó en un primer momento pero fue alcanzado y detenido por varios agentes cerca de la estación tras ser perseguido también por varios testigos. Varios medios señalaron que después de empujar a la vía a la madre y el pequeño, el sospechoso intentó infructuosamente tirar a otra persona a las ruedas del tren.

La policía subrayó que no hay en principio relación alguna entre el autor del crimen y sus víctimas y que la investigación se centra en averiguar los motivos del detenido. La madre del niño sufrió una crisis nerviosa, al igual que varios testigos presenciales. El suceso obligó a cerrar varios andenes de la concurrida estación de Fráncfort y a suspender, anular y desviar numerosas conexiones ferroviarias, mientras se desplegaba un gran dispositivo policial y de asistencia.

Hace una semana una mujer de 34 años resultó muerta en un suceso similar al ser empujada a las vías al paso de un tren por un desaprensivo en la estación de Voerde, en el Estado de Renania del Norte-Westfalia. Un hombre de 28 años, de origen serbio y con antecedentes penales, fue detenido y acusado de asesinato con premeditación y alevosía.

«No instrumentalizar»

El ministro federal del Interior, el conservador Horst Seehofer, anunció que interrumpía ayer sus vacaciones para acudir a Fráncfort y recibir información de primera mano de la Policía. En nombre del Partido Socialdemócrata, Günter Rudoph pidió «no instrumentalizar este crimen horroroso». Un llamamiento que cayó en saco roto para la líder parlamentaria de la ultranacionalista Alternativa para Alemania (AfD). Alice Waidel relacionó de inmediato el suceso con la política migratoria del Gobierno de la canciller Angela Merkel. «Protejan a los ciudadanos de nuestro país en vez de mantener esa cultura de bienvenida ilimitada», escribió la dirigente de la formación xenófoba en Twitter.