Marruecos, la gran ruta de la inmigración subsahariana

El cierre de la ruta italiana no ha frenado la avalancha migratoria hacia Europa. Simplemente ha desviado los flujos hacia Marruecos, y de ahí, a España. Poco han tardado las mafias para implantarse en esta ruta alternativa. Aunque utilizada desde hace tiempo, ahora, con el plante italiano, es prácticamente  la única opción para los sinpapeles subsaharianos. Éstos, ante la incertiudumbre de un periplo por Libia, optan por los pasos clandestinos que las redes mafiosas han organizado en países como Senegal, Malí o Níger hasta Marruecos. Rabat, según como vayan sus negociaciones con Europa, tradicionalmente abre o cierra la espita de la presión migratoria que pasa por su territorio. En cualquier caso, las mafias, con anuncios en origen que parecen propios de agencias de viajes, organizan la ruta marroquí hacia el norte. Si se cruza el Estrecho por mar pueden cobrar hasta 3.000 euros. La otra opción son los saltos a la valla. No son espontáneos. También han sido organizados mediante movilizaciones previas con citas de día y hora para desbordar a la policía y culminar la entrada en territorio europeo.