Irán acusa al Mosad y la CIA de organizar los ataques a petroleros para provocar una guerra

Imagen que muestra el buque petrolero noruego Front Altair en llamas. / Efe

Washington y Riad acusan a Teherán de planificar y ejecutar los ataques contra petroleros en el Golfo de Omán y el secretario de Estado, Mike Pompeo, mostró un vídeo para corroborar esta acusación

MIKEL AYESTARANJerusalén

Irán se puso hoy a la defensiva ante las acusaciones de Estados Unidos y Arabia Saudí, que le señalan como autor de los ataques a seis petroleros registrados en un mes, los dos últimos el jueves, y pidió a todos los países vecinos «mucho cuidado de no caer en la trampa de aquellos que se benefician de la inseguridad en la región», señaló el portavoz del Gobierno, Alí Rabei. Teherán se aferró a la teoría de la conspiración exterior y el presidente, Hasan Rohani, compareció para alertar de que «la orientación agresiva» de Estados Unidos «es una amenaza para la estabilidad en la región y en el mundo, al violar todas las reglas internacionales».

El Pentágono difundió un vídeo en el que una supuesta patrullera persa retiraba «una mina que no estalló» de uno de los petroleros. Este es el argumento presentado hasta ahora por Washington, pero la versión del uso de estas armas contrasta con las palabras del operador japonés del buque 'Kokuka Courageous', Yukaka Katada, quien aseguró que la tripulación vio un «objeto volante» dirigido hacia el barco. «Luego hubo una explosión que hizo un agujero», añadió. Nada de esto se percibe en las imágenes en blanco y negro de un Pentágono que tendrá que trabajar duro para granar credibilidad porque el recuerdo de la invasión de Irak en nombre de unas armas de destrucción masiva inexistentes está muy presente.

«Que Estados Unidos haya aprovechado la oportunidad para lanzar acusaciones contra Irán -sin ni una pizca de prueba fundada o circunstancial- solo deja muy claro que han pasado al plan B: la diplomacia de sabotaje y el encubrimiento de su #TerrorismoEconómico contra Irán», escribió en Twitter el ministro iraní de Exteriores, Javad Zarif, antes de recordar que su país es uno de los «responsables de mantener la seguridad en el estrecho de Ormuz», ayudó a los navíos dañados y «salvó» a sus tripulantes.

El Mosad

El alto diplomático Hosein Amir Abdolahian recurrió también a las redes sociales para apuntar que «los principales sospechosos de hacer insegura la exportación de petróleo en el Golfo Pérsico son el Mosad y los servicios de inteligencia americanos. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein apoyan de forma estúpida el estallido de violencia en la región».

Desde que Donald Trump decidiera romper el pacto nuclear y volver a imponer sanciones a Irán, ha ido aumentado la presión en torno a la república islámica desde distintos frentes, pero sobre todo desde el económico y el país sufre una grave crisis. El estrecho de Ormuz y el golfo de Omán son puntos estratégicos para la economía mundial porque por allí discurre una quinta parte del crudo que se consume en el mundo. Puntos tan estratégicos como sensibles y en los que ha aumentado la inestabilidad a base de ataques a petroleros conforme ha crecido la presión sobre Irán. Las voces proiraníes piensan que es un montaje enemigo para provocar una operación militar a gran escala, como ocurrió con las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak.